Mar�a Santamar�a MadridActualizado Lunes,
junio
23:30��Ya viene, ya viene!�. El murmullo se convirti� en un clamor en la calle de Concha Espina. Centenares de personas se agolparon en las inmediaciones del Santiago Bernab�u para ver pasar al Papa Le�n XIV en uno de sus �ltimos actos de su visita a Madrid.Sin embargo, la espera de horas se resolvi� en apenas unos segundos: el Pont�fice atraves� la avenida como una exhalaci�n a bordo de su coche oficial y entr� r�pidamente en el estadio del Real Madrid para decepci�n de muchos de los fieles congregados.��Vaya desilusi�n! No ha tra�do el papam�vil. Hemos venido desde Guadalajara y llevamos desde las 5 de la tarde esperando y le vimos un segundo�, se quejaba Manuela entre la multitud.Otros, sin embargo, celebraban haberle vislumbrado, aunque fuera fugazmente. Es el caso de Ana Mej�a y Angelica Cardona, que no pod�an ocultar su emoci�n y mostraban con alegr�a una l�mina de Le�n XIV entre las manos. �Ha pasado a la carrera, pero le he visto. Con eso me conformo. �Qu� emoci�n!�, manifest� Ana, con su rosario al cuello.'Sentir la fe de cerca'A media tarde, el quiosco de la esquina del Bernab�u, habitualmente repleto de banderas de Mbapp� y Vin�cius Jr., hac�a su agosto vendiendo estandartes con la imagen del Pont�fice. All� compraron Roselyn Rivas y su hermana Ruth, ansiosas por ver al Santo Padre: �Es incre�ble sentir la fe tan de cerca. Estoy muy feliz�.Ana Jim�nez, subida a la escalera, y su madre esperando a ver al Papa.JAVIER CUESTAA escasos metros se encontraban Ana Jim�nez, subida a una escalera, y su madre Ana Oliva. ��Si traemos la escalera para ver a los Reyes Magos, no la vamos a traer para ver al Papa!�, confiesa Ana, quien asegura que no se ha perdido ni un evento del Papa.�Yo le digo a mi madre que, al final, Le�n XIV la va a reconocer�, bromea la hija. Ana se muestra satisfecha con el auge que vive la fe entre los j�venes: �Antes no nos atrev�amos a hablar de religi�n o lo hac�amos con verg�enza. Ahora, gracias a movimientos como Hakuna o Effet�, lo hacemos con naturalidad�.Un mensaje que calaPero si algo ha dejado patente esta visita es que el mensaje del Sumo Pont�fice ha dejado huella entre los cientos de ciudadanos y se ha ganado el coraz�n de los madrile�os.�El discurso en el Congreso me ha parecido espectacular. Les ha pegado un buen repaso a los pol�ticos criticando la polarizaci�n�, declara Roselyn. �A m� lo que m�s me ha gustado es que diga que seamos m�s humanos y que llevemos a Jesucristo dentro de nosotros�, apunta otro asistente.Luc�a Villar ha sido voluntaria a lo largo de varios actos y ayer fue al Bernab�u como creyente junto a su hermana y con la pastoral universitaria. �Se ha respirado un ambiente incre�ble. Se ha notado la energ�a del Esp�ritu Santo�, relata.Sin referentesAlgunos j�venes han vivido un aut�ntico marat�n para poder seguir el ritmo del Santo Padre y no ocultaron ayer su cansancio despu�s de acudir a la Vigilia, a la Misa de Cibeles y al Bernab�u.Tras la muerte del Papa Francisco, algunos se hab�an sentido inseguros ante su nuevo referente, pero finalmente Le�n XIV les ha conquistado. Entre ellos se encontraban Daniel Mora y Jos� Mantero, para quienes el mensaje que m�s ha calado ha sido la necesidad de poner el amor en el centro de sus vidas.Entre la muchedumbre abundaban los matrimonios j�venes con ni�os. Es el caso de Macarena y Vicente, que acudieron al encuentro acompa�ados de sus tres hijos, de cuatro, seis y siete a�os. Pese a su corta edad, los peque�os soportaron sin problemas las largas horas de espera al aire libre.�Est�n muy ilusionados. El sacrificio ha merecido la pena para ver a Su Santidad�, concluy� Macarena, embarazada de siete meses.Una mujer con sus tres perros esperando para ver al Papa.JAVIER CUESTA











