Entre gatas y gatosEl momento m�s viral de Le�n XIV se dio gracias a un profesional de la comunicaci�n que lleva a�os vinculado al proyecto de C�ritasMario Aludia, periodista de la Cadena Cope y profesor.Mar�a Santamar�a MadridActualizado Martes,

junio

01:22El momento ya inunda las redes sociales y se ha convertido en el fen�meno viral de la visita apost�lica: un presentador interrumpiendo al Santo Padre. Sin embargo, detr�s de ese instante que ha dado la vuelta al mundo, hay una historia humana mucho m�s profunda. Hay un periodista que se dej� llevar por la "providencia", un centro de acogida que cumple medio siglo rescatando vidas en los m�rgenes de la capital y un Papa que decidi� que su primer ba�o de masas en Espa�a fuera con los invisibles del barrio de Lucero.El conductor de ese acto se llama Mario Alcudia, locutor de la Cadena COPE, donde dirige espacios como El Espejo de Madrid, y profesor de la Universidad CEU San Pablo. Para Alcudia estar al frente de un acto de tal magnitud fue un punto de inflexi�n. "Ha sido un regalo inolvidable en tres vertientes: personal, profesional y espiritual", confiesa con emoci�n al recordar el momento.La elecci�n de Mario para conducir el acto central no fue casual. Vinculado desde hace a�os como voluntario al equipo de comunicaci�n de C�ritas Madrid, colaborando en el consejo de redacci�n de sus publicaciones, Alcudia ya conoc�a los pasillos del CEDIA de reuniones presenciales anteriores. Sab�a perfectamente las historias que conviven entre esas paredes, donde se combate el sinhogarismo y la exclusi�n las 24 horas del d�a.Aun as�, los meses de trabajo no fueron capaces de prepararlo para lo que iba a pasar. Cuando la escaleta dio paso a las inspiradoras historias de los usuarios, como el viaje desde Cuba de Niurka o la traves�a en patera del joven Khadri, el papel de Mario pas� de ser el de un mero conductor al de un testigo privilegiado de la empat�a de Le�n XIV: "Su mirada me transmit�a una calma incre�ble y una profunda capacidad de interiorizar lo que se le dec�a. Fue admirable", relata, ya que desde su lugar en el estrado, pudo captar los matices m�s �ntimos del Santo Padre. Fue esa misma atm�sfera de cercan�a la que propici� la ya famosa interrupci�n. Tras la intervenci�n musical de Ni�a Pastori, el secretario papal, encargado de marcar los tiempos del Pont�fice, no ten�a registrado en su guion que el presentador deb�a intervenir, por lo que le indic� que pod�a levantarse a dar su discurso. Es en ese momento en el que Mario Alcudia comenz� a hablar de nuevo como gu�a del acto, un momento de risas en el que el Santo Padre se sorprendi�, y volvi� a sentarse. Mario saludando al Santo Padre en el inicio del acto en Lucero.E. M.Mario opt� por la intuici�n period�stica, dando como resultado, un instante lleno de cercan�a. "Ha sido el detalle m�s humano y simp�tico del Papa en este viaje", relata Alcudia quit�ndole hierro al asunto. "Yo pensaba: 'He interrumpido al Papa, pero �Qui�n mejor que el Santo Padre y su misericordia para perdonarme?'". En lugar de ponerse nervioso en un directo ante millones de espectadores, el periodista decidi� relajarse: "Me dej� llevar por la providencia, poni�ndolo todo en manos de Dios, que era el verdadero conductor. Yo solo era un mero instrumento", relata.Cuando el acto oficial lleg� a su fin y el Papa baj� del escenario para escuchar a los fieles de la periferia madrile�a, Mario Alcudia pudo procesar lo vivido. Observando la emoci�n en los ojos del Pont�fice al despedirse del distrito de Latina, reflexion�: "Se fue feliz, con las historias dentro de �l".Para el comunicador madrile�o, la tarde en el CEDIA dej� un poso que va mucho m�s all� del impacto en las redes sociales. Lo que se llev� de vuelta a los estudios de radio fue la confirmaci�n de que la comunicaci�n, cuando se pone al servicio de los dem�s, es capaz de tejer realidades muy poderosas. "Experimentamos esa comuni�n de la Iglesia de la que siempre se habla: el Papa reuni�ndonos a todos en la diversidad en torno al proyecto social de la Iglesia", concluye Alcudia. El v�deo de la interrupci�n seguir� sumando reproducciones en internet, pero para Mario, la importante fue haber sido el hilo conductor de una tarde donde los invisibles fueron los protagonistas.