Le�n XIV en Espa�aEl Santo Padre ha congregado a m�s de un mill�n de personas pero, pese a la minuciosa organizaci�n y adquisici�n de entradas, ha habido fieles que no han podido acceder a los sectores asignadosMiles de personas esperan la llegada del Papa tras los cordones de seguridad..Actualizado Domingo,
junio
15:32Audio generado con IACuando Adriana y su grupo de amigos bajaron del metro en Alonso Mart�nez todav�a quedaba una hora y media para que arrancara la misa del Corpus que este domingo ofici� el papa Le�n XIV. Todos llevaban en el tel�fono los c�digos QR correspondientes para entrar al sector que les hab�an asignado. Pero lejos de ver el oficio desde el carril central del Paseo de la Castellana, tuvieron que tirar de la retransmisi�n televisiva: "Nos hemos quedado sin entrar porque nos han dicho que el aforo est� completo", protest�.A las 10.04 de la ma�ana la Polic�a cerr� los accesos de todo el Paseo de la Castellana por el este y el oeste al cumplir con el m�ximo de ocupaci�n previsto". Igual que este grupo de j�venes, decenas de personas de todas las edades se apostaron sobre el cord�n policial que les imped�a el paso, aquejados por su ubicaci�n en la antesala de la misa.La colocaci�n, apunta Adriana, no era balad�: "Se escuchaba fatal porque los altavoces est�n colocados para que se oiga en los sectores y donde est�bamos nosotros rebotaba el sonido en los edificios".Sumado a la ac�stica, el acento yankee del castellano de Robert Prevost puso alg�n bache al entendimiento de estos fieles m�s apartados. "Estuvo en Per�, pero sigue sin hablar un espa�ol perfecto y entre el sonido y el acento a veces costaba entenderle", apunt� la joven.La camiseta blanca con la raya naranja de los voluntarios era el siguiente jal�n para reclamar acceso. Muchos apuntaron que el aforo de los sectores estaba cuadrado al mil�metro, aunque las cifras de personas inscritas a la misa no alcanzaban ni los 700.000 en la noche del s�bado. "En la vigilia pas� lo mismo, da mucha pena porque hay gente que se queda fuera sin poder ver las pantallas, pero nosotros no podemos hacer nada", explic� Teresa, del sector W9.La soluci�n inmediata de alguno de los asistentes fue recurrir al tel�fono. Pero la cobertura iba y ven�a, como suele ocurrir en los grandes eventos multitudinarios, as� que s�lo pudieron escuchar partes inconexas de la misa. Llegado el momento de la comuni�n, no lo dudaron, se "rebelaron" contra la polic�a: "Cuando vimos que pod�amos nos saltamos el control y fuimos directos a los curas", celebr� la joven.













