Emoción, nervios y ganas de celebrar la eucaristía en comunidad. Son las sensaciones que se han vivido este domingo a flor de piel en la plaza de Cibeles con motivo de la misa del papa León XIV, el acto más multitudinario de su visita en España y que ha congregado a más de un millón de personas en pleno centro de Madrid. "Este encuentro debe conmover a muchísimas personas, ¿qué persona humana es capaz de reunir a un millón de jóvenes? Nadie. Ahora está Bad Bunny aquí en Madrid y no es capaz de reunir a un millón de jóvenes". Así lo resume Belén, una de tantas jóvenes que ha acudido temprano a la homilía para vivir este encuentro histórico con el papa junto a varios de sus amigos. "Viene el papa y viene gente de toda España para verle, para ver a Cristo y te conmueve la realidad. ¿Qué institución humana ha vivido más de 2.000 años? Aquí hay algo más grande que nosotros y esto lo lleva Dios", añade asimismo la joven. A su lado, Javi, espera que este acto sirva para "plantar una semilla" en toda la población: "Una semilla de amor, de misericordia, donde la gente pueda ver que la Iglesia es cercana, que el papa es cercano, que Dios está con nosotros y para aquellos que tal vez no crean o se mantengan un poco más alejados dela fe, que también vea ese abrazo o ese hogar que aquí pueden encontrar". Ni el calor ni las altas temperaturas que se esperan en la capital han frenado tampoco a Floriela, peruana pero residente en Madrid, de acudir a la cita con el papa. Ella, como cientos de miles de personas, también asistió este sábado a la Vigilia con los jóvenes que tuvo lugar en la Plaza de Lima y, un día después, tampoco quería perderse este acto: "Ayer estuve desde temprano en la Vigilia y fue muy emocionante. Hoy otra vez vengo a ver al papa. Esto es algo inexplicable. Para los latinos es un poco difícil verlo porque en nuestros países no se vive mucho como aquí en España". Floriela, además, no duda en mostrar su orgullo de que haya un papa peruano. "Él hizo toda su carrera en Chiclayo y estoy muy orgullosa de que el papa sea peruano también", reconoce, precisamente, con la bandera peruana atada al cuello. "Yo creo que está haciendo las cosas bien, más ahora que estamos con otros países en guerra y lo único que buscamos es la paz en todo", declara sobre el año de Pontificado que lleva León XIV en el cargo. "Como el papa dijo ayer, hay que tener silencio, sobre todo para estar con Dios", añade Floriela.