Cada vez más jubilados en Argentina continúan desempeñándose en el mercado laboral después de acceder a su haber previsional. La tendencia, que se observa tanto en grandes ciudades como en localidades del interior del país, responde a una combinación de factores económicos, sociales y demográficos que están modificando el perfil tradicional de la jubilación. Especialistas señalan que una de las principales razones es la necesidad de complementar los ingresos. Frente al aumento del costo de vida y los gastos vinculados a la salud, la vivienda y los servicios, muchos adultos mayores optan por mantener una actividad remunerada para reforzar su presupuesto mensual. Sin embargo, el fenómeno no se explica únicamente por cuestiones económicas. También crece el número de personas que deciden seguir trabajando por elección personal, ya sea para mantenerse activas, conservar vínculos sociales o continuar desarrollando una profesión que ejercieron durante décadas. En algunos casos, los jubilados trabajan de manera independiente, brindan asesoramiento o realizan tareas de consultoría aprovechando su experiencia acumulada.

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