Apenas un año después de lanzar una reforma para mejorar la compatibilidad entre jubilación y trabajo, el Gobierno ha revisado la normativa para mejorar el acceso a la jubilación flexible para aquellas personas que ya se han retirado, pero quieren volver a trabajar. Una decisión que responde a una demanda del colectivo de pensionistas, que considera tan rígido el sistema que agrava las dificultades que ya afrontan para conseguir un trabajo. Un indicador publicado por el Ministerio de Trabajo pone cifras a este problema: en 2025, los servicios públicos registraron una media mensual de 267.692 "jubilados y pensionistas" inscritos como demandantes de empleo, un 7,3% más que hace un año.No cuentan como parados registrados, pero si lo hicieran, el número de desempleados que recoge el SEPE (2,47 millones de media mensual en el pasado ejercicio) se elevaría en un 10,8%. Es el mayor porcentaje de toda la serie histórica.

El Anuario de estadísticas que publica el ministerio que dirige Yolanda Díaz da una cifra mucho más elevada que la EPA, que solo cuenta 31.900 parados mayores de 65 años. Pero a la hora de analizar el dato hay que tener en cuenta el criterio que aplican tanto los servicios públicos autonómicos como el SEPE y el ministerio que dirige Yolanda Díaz para su clasificación.