El sistema previsional argentino enfrenta un deterioro que ya combina menos empleo registrado, una caída de los recursos de la seguridad social y una fuerte reducción en el acceso a las jubilaciones. Mientras la informalidad absorbe a quienes pierden trabajos formales, IDESA proyectó que las nuevas prestaciones previsionales caerán cerca de un 45% en 2026 frente a 2024, en un escenario en el que crecen los trabajadores con aportes insuficientes y se profundiza la presión sobre el régimen de reparto.
Reforma previsional en Argentina: subir la edad jubilatoria a 70 años y eliminar los 30 años de aportes
El problema comienza en el mercado laboral. Según IDESA, entre noviembre de 2023 y abril de 2026 las actividades vinculadas con el campo, la energía y la minería sumaron 11.000 empleos formales, pero la economía urbana perdió 267.000. El resultado fue una destrucción neta cercana a 255.000 puestos asalariados registrados en empresas privadas.
Menos empleo formal y una expansión de la informalidad
Los últimos datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) reflejan esa tendencia. En abril de 2026 había 12,765 millones de personas con trabajo registrado, un 0,7% menos que un año antes y 28.000 menos que en marzo. Dentro de ese total, 9,951 millones correspondían a asalariados registrados y 2,814 millones a trabajadores independientes.








