El 32,9% de los hogares j�venes estar�a en situaci�n de pobreza si se tuviera en cuenta la renta disponible una vez cubiertos los gastos de vivienda. As� se desprende del �ltimo estudio presentado por la Fundaci�n BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Econ�micas (Ivie), que sit�a este riesgo en el 24,5% cuando no se descuentan los gastos de vivienda.El informe destaca que los j�venes de entre 16 y 34 a�os emancipados destinan de media casi un 29% de los ingresos del hogar a la vivienda -10 puntos porcentuales m�s que los mayores de 34-, lo que refleja el hecho de que estos residen en mucha mayor proporci�n en alojamientos arrendados en alquiler de mercado, que es el r�gimen "que exige un mayor esfuerzo econ�mico".Como consecuencia, la tasa de pobreza de los hogares j�venes asciende al 32,9% una vez descontados los gastos de vivienda, 9,9 puntos m�s que la registrada para el conjunto de la poblaci�n (23%). En los hogares encabezados por inmigrantes este porcentaje se eleva al 52,3%.El informe atribuye esta situaci�n al desequilibrio entre la creaci�n de nuevos hogares y la construcci�n de viviendas, ya que entre 2021 y 2025 se levantaron 454.000 viviendas nuevas frente a los 965.000 hogares creados en el mismo periodo, lo que supone que Espa�a solo construy� el 45% de las viviendas necesarias para absorber la nueva demanda.As�, el estudio advierte de que la construcci�n residencial sigue lejos de los niveles previos a la crisis inmobiliaria y destaca que factores como la escasez de mano de obra especializada, la dificultad de los procesos urban�sticos y los cambios demogr�ficos no ayudan a una r�pida adaptaci�n de la oferta.Adem�s, en la actualidad, el 56% de los hogares espa�oles est� formado por una o dos personas, lo que incrementa la demanda de viviendas y reduce el n�mero de perceptores de renta por hogar.�D�nde hay m�s presi�n de la demanda?Por otro lado, pone de relieve que la demanda se concentra en las grandes �reas metropolitanas y en los principales destinos tur�sticos, donde las tensiones de precios son m�s acusadas. Madrid, Catalu�a, Comunidad Valenciana y Andaluc�a re�nen ya al 60% de la poblaci�n espa�ola, mientras que provincias como Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante y M�laga concentran buena parte de la presi�n sobre el mercado residencial.Por tanto, el informe identifica a j�venes e inmigrantes como los colectivos que sufren con mayor intensidad los problemas de acceso a la vivienda. En el caso de los j�venes, la edad media de emancipaci�n alcanza ya los 30 a�os, cuatro m�s que la media de la Uni�n Europea. La precariedad laboral, los bajos salarios, el retraso en la recepci�n de herencias y las mayores dificultades para acceder a financiaci�n hipotecaria explican, seg�n los investigadores, este fen�meno.Los j�venes propietarios caen con fuerzaActualmente, el 45% de los hogares j�venes vive en alquiler de mercado, mientras que la proporci�n de j�venes propietarios ha descendido desde el 65% registrado en 2008 hasta el 40,8% en 2025, casi 20 puntos menos.Adem�s, el 19,6% de los j�venes destina m�s del 40% de su renta a la vivienda, frente al 9% de media nacional, mientras que entre los inmigrantes el porcentaje alcanza el 25,8%.La situaci�n tambi�n es especialmente complicada para los inmigrantes residentes por motivos laborales. El 63,4% vive de alquiler y s�lo el 23,9% accede a una vivienda en propiedad. El estudio se�ala que sus menores niveles de ingresos, ahorro y patrimonio familiar, junto con una mayor presencia en empleos de baja remuneraci�n, dificultan el acceso a la compra. Como consecuencia, el 25,8% de los inmigrantes soporta una sobrecarga de vivienda, casi el triple que la media nacional.Los hogares en alquiler se duplican Seg�n el informe, las dificultades para acceder a una vivienda en propiedad debido al aumento de los precios y a unas condiciones hipotecarias m�s exigentes han impulsado el peso del alquiler, por lo que el n�mero de hogares que viven arrendados casi se ha duplicado en las dos �ltimas d�cadas, pasando de 2,1 millones a 3,9 millones, hasta representar el 20,2% del total.El esfuerzo econ�mico tambi�n es mayor para quienes viven de alquiler. Mientras el gasto medio en vivienda representa el 18,8% de la renta disponible de los hogares, este porcentaje asciende al 34,2% en los alquileres a precio de mercado y al 24,2% entre quienes pagan una hipoteca. Por el contrario, se reduce al 17,7% en el alquiler social o de precio reducido y al 9,9% en los hogares propietarios sin hipoteca.La situaci�n afecta especialmente a las rentas m�s bajas, ya que el 31,3% de las personas pertenecientes al quintil inferior de ingresos destina m�s del 40% de sus recursos a la vivienda, frente a menos del 2% entre los hogares con mayores ingresos. Entre las personas en riesgo de pobreza, casi seis de cada diez inquilinos del mercado libre realizan un sobreesfuerzo para afrontar los gastos de alojamiento.En cuanto al parque de vivienda social en Espa�a, el informe destaca que estas representan s�lo el 3,5% del parque total, menos de la mitad de la media europea, situada en torno al 8%. Alcanzar ese nivel exigir�a incorporar alrededor de 900.000 viviendas adicionales destinadas a alquiler social.Adem�s, indica que ese incremento permitir�a ofrecer una soluci�n habitacional adecuada a cerca del 40% de los hogares que actualmente viven de alquiler de mercado y soportan una sobrecarga excesiva de gastos. No obstante, advierten de que se trata de un objetivo que requerir� pol�ticas sostenidas durante a�os y una actuaci�n coordinada de todas las administraciones.Propuestas: construcci�n industrializada y agilizar el procesoEntre las medidas planteadas, el estudio propone impulsar la construcci�n industrializada, agilizar la concesi�n de licencias mediante herramientas digitales, flexibilizar determinadas regulaciones urban�sticas y mejorar la coordinaci�n entre administraciones para acelerar el desarrollo de nueva vivienda.Asimismo, plantea que el sector p�blico adquiera o gestione parte del parque privado para ampliar la oferta de alquiler asequible. Entre las opciones mencionadas figuran acuerdos con grandes tenedores para alquilar viviendas por debajo del precio de mercado, la incorporaci�n al parque p�blico de inmuebles procedentes del Fondo Social de Vivienda o de la Sareb, as� como la compra de viviendas o edificios mediante mecanismos de tanteo y retracto.Por �ltimo, defiende la necesidad de alcanzar un pacto de Estado que permita desarrollar una pol�tica de vivienda estable y duradera, basada en el incremento del parque de alquiler social y en la evaluaci�n continua de las medidas p�blicas para corregir los problemas de acceso a la vivienda.