La tasa de pobreza equivale a día de hoy a unos ingresos de 1.000 euros al mes en el caso de personas solas y a unos 2.000 en hogares de dos adultos y dos menores. Esa pobreza atraviesa a un 19,5% de la población, a un 44,7% de los migrantes y a un 24,5% de los jóvenes, pero esas cifras se agravan si se restan los gastos de la vivienda. Uno de cada tres hogares jóvenes está en situación de pobreza una vez se descuentan estos gastos, según un informe presentado este jueves por la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE).

Una vez descontados los gastos en vivienda, la pobreza alcanza a un 23% de la población, a un 52,3% de los inmigrantes y a un 32,9% de la población joven.

Entre las personas con rentas más bajas, las que dedican más del 40% de sus ingresos a la vivienda alcanzan el 31,3%, mientras que esa cifra se reduce al 2% entre las rentas más altas. En Madrid, Baleares, Navarra, Cataluña y País Vasco, el porcentaje de población del primer quintil de renta que realiza un sobreesfuerzo en vivienda supera el 50%, mientras en Extremadura, Andalucía, Murcia, Castilla-La Mancha o Galicia no llega al 35%, apunta el informe.

Los jóvenes de entre 16 y 34 años emancipados destinan por su parte casi un 29% de los gastos del hogar en vivienda, 10 puntos más que los mayores de esta edad, situación que se agrava aún más en las comunidades con precios más elevados, ya mencionadas anteriormente.