Salvador Ruiz I
Málaga (EFE).- Un estudio del riego de cultivos con agua regenerada ha detectado cambios en la salinidad del agua subterránea respecto a parcelas que usan otro tipo de agua y analizará, si es preciso, el porcentaje adecuado de mezcla entre ellas para evitar impactos en recursos del subsuelo.
«Se ven cambios en la calidad química del agua subterránea frente a una parcela regada con agua subterránea. Con agua regenerada se aprecian cambios en salinidad y en parámetros inorgánicos como el nitrato y algunos metales, pero tendremos que ver su influencia a lo largo del proyecto», ha explicado a EFE el investigador y catedrático de Geodinámica Externa (Hidrogeología) Iñaki Vadillo.
Cuando tras las lluvias se volvió al riego con agua no regenerada, «en algunos casos se mejoró esa calidad» porque «el agua de recarga puede diluir los constituyentes del agua del subsuelo y, por otro lado, puede removilizar los que han quedado almacenados durante épocas de riego o fertilización».
Este estudio ha sido promovido por la Junta de Andalucía en la comarca malagueña de la Axarquía.











