5 de junio de 202600:002'minutos de lecturaUn buen día, la diseñadora de interiores Cecilia Sonzini decidió cambiar el barrio de Belgrano por la experiencia de habitar en medio de la naturaleza. “Para nosotras fue un honor y un desafío trabajar en equipo con quien ocuparía la casa”, describen las arquitectas Lucía Rivolta y Amelia Sanchez Casella, de Estudio Glad, responsables de levantar los cimientos de esa nueva vida en las sierras del Valle de Calamuchita, en Córdoba.Piso entablonado y carpinterías hechas a medida en madera maciza. Calefactor a leña línea 'Tradicional' (Tromen)Amelia Sanchez CasellaEn un mundo cada vez mas propenso a lo sintético, decidimos ser respetuosas con el entorno y honrar la naturaleza. Cecilia quería vivir aquí de esa forma.”— Arqs. Lucía Rivolta y Amelia Sánchez Casella, Estudio GladMuros con revoques de adobe teñido con pigmentos naturales. Alfombra vintageAmelia Sanchez CasellaExperimentada interiorista, la dueña de casa se comprometió con la búsqueda de recursos, consiguiendo ella misma la mesada de cocina, así como las columnas y las vigas de madera que se restauraron y se dejaron a la vista.En el comedor, mesa antigua reciclada y sillones de mimbre. Ventanal con herrería hecha a medidaAmelia Sanchez CasellaAbiertos al paisaje, la cocina y el comedor reciben luz del Noroeste durante todo el día. Se mantenienen a resguardo del sol las áreas de guardado, la zona de máquinas y los dormitorios.La mesada se hizo con tablones de madera reutilizada. Amoblamiento en madera maciza, pileta enlozada antigua y canilla (Robinet)Amelia Sanchez CasellaDiseñar con el entornoImplantada en un pequeño rellano existente, la vivienda tiene entrada por la cara Sur y aberturas orientadas hacia las sierras y el bosque. “Esa fue la primera decisión de respeto por el entorno: llevar al mínimo la huella del movimiento del suelo”, señalan las arquitectas de Glad.La cabaña cuenta con un sistema de paneles solares que provee energía y un biodigestor para el tratamiento de las aguas residualesAmelia Sanchez CasellaPara darle color a los revoques de tierra exteriores, se aplicaron pigmentos naturales oscuros, casi negros. “Nuestra búsqueda fue que la casa fuera una piedra más en el paisaje”, grafican las arquitectas.Piso exterior de ladrillo cocidoAmelia Sanchez CasellaMateria vivaEn esta región que se caracteriza por inviernos fríos y veranos calurosos y secos, la orientación y la materialidad fueron la clave del diseño; y el uso del adobe, un diferencial. La gran inercia térmica del barro conserva el calor cuando la temperatura baja y, cuando sube, mantiene la casa fresca.La distribución contempla un ambiente integrado de living-comedor-cocina más un dormitorio y un baño completo en el interior y una galería con una expansión descubiertaAmelia Sanchez Casella“Trabajar con un material novedoso para nosotras, como el adobe, fue desafiante. Emprendimos un camino de aprendizaje con una constructora local y el resultado fue muy fructífero”.La construcción tiene estructura de madera y muros de adobeAmelia Sanchez CasellaLa simbiosis como premisaVentanales con carpinterías de madera y cortinas traslúcidas para que nada interrumpa las vistas desde el dormitorioAmelia Sanchez CasellaEn el interior, la paleta busca la máxima calidez con pigmentos claros dentro de los tonos tierra y los rosados.Un artefacto colgante alumbra la textura del adobe en un cuarto que no necesita más decoraciónAmelia Sanchez Casella“Transitamos todo el proceso enfocadas en la armonía con el paisaje y la naturaleza. Siempre tuvimos claro que no queríamos irrumpir en el lugar sino hacernos parte del entorno”.Baño con revestimiento en microcemento pigmentadoAmelia Sanchez CasellaDesde el primer momento, la visión de las arquitectas y de la dueña fue una construcción que emerge sutil y respetuosamente como continuidad del paisaje.En la cara Sur, un doble muro ciego de piedra resguarda la propiedad de los vientos mas fuertesAmelia Sanchez Casella
De madera y adobe: el refugio de una interiorista que cambió la ciudad por las sierras de Córdoba
Proyectada junto a Estudio Glad, la casa se construyó basada en el respeto por el entorno del Valle de Calamuchita









