10 de julio de 202600:002'minutos de lectura“Como buena arquitecta, me gusta la obra cruda en su elemento más real”, nos dijo Martina Romano hablando de las paredes de hormigón de su casa. Espectacular mesa ratona de hormigón armado (Estilo Ribera). Pared con acabado en hormigón visto (Quimtex Llana) y obra de Martín Enricci. Sofá modular con funda en tussor (Casa Ibra). Lámpara de cerámica con rayas rojas (Olivia De Winne).Javier PicernoComo parte de RRE Desarrollos, la empresa familiar que hizo el edificio donde está su tres ambientes, Martina participó en las decisiones materiales; sin embargo, el punto de inflexión fue la oportunidad de modificar su hogar. “Diseñando este departamento descubrí mi pasión por el interiorismo, y eso derivó en la incorporación en la empresa del servicio llave en mano”.Martina junto a uno de los muchos detalles en rojo: el corazón bordado (Barbaridad) en la cabecera del comedor.Javier PicernoAmante del detalle y las terminaciones, Martina recorre los ambientes con descripciones precisas, llenando de sentido cada elemento de su mundo doméstico. Esa sensibilidad también viene de una infancia en la que aprendió a sentir texturas y distinguir materiales, lecciones que hoy reconoce como parte de su esencia: “Me crie mirando más hacia las cúpulas de los edificios que a la vereda donde iba”, resume con humor.En el comedor, sillas ‘Cesca’ (Michael Thonet), clásico moderno de Marcel Breuer, ideal cuando se busca liviandad y transparencia.
En Belgrano, recorremos el tres ambientes lleno de personalidad de una joven arquitecta
Tomarse el tiempo para seleccionar cada elemento le permitió conformar una casa canchera, cálida y luminosa









