28 de junio de 202600:053'minutos de lectura“Me gusta que nada sea pretencioso. A esta altura, no hago ningún esfuerzo por demostrar que puedo diseñar. Lo hago desprovisto de efectos”, cuenta el arquitecto Juan María Altgelt, quien estuvo a cargo de este proyecto, adaptado a la perfección a su manifiesto profesional. “La premisa fue ´form follows function´”, agrega. Pura espacialidad pensada para albergar las piezas de arte del dueño de casa y -quién sabe- ser habitada por otras personas y sus universos en el futuro.El paisajismo estuvo a cargo de Maggie Cavanagh.Ph Daniela MaccaddenUbicada en la zona de La Horqueta, San Isidro, se la diseñó para un hombre que vive solo. Separado, quiso que su nuevo hogar estuviera cerca de sus hijos -ya grandes-, que viven a pocas cuadras y a quienes recibe todas las semanas.El club del desapegoAlgo particular del dueño de casa era que no sentía ese común apego que solemos generar con los lugares, especialmente con las casas. “No le costó arrancar hacia algo nuevo. Lo veía como un desafío. -señala el arquitecto- Lo que sí lo siguen son los muebles, la iluminación, la música y los cuadros”.Como dos tótems negros, en el sector de música se yerguen los parlantes Alexa V (Wilson Audio). En la parte de living, sillones individuales Clio, mesa ratona Xilos (Maxalto), sillón Lario (Flexform) y sofá de dos cuerpos Marcel (B&B Italia).Ph Daniela MaccaddenEsa ligazón con el arte marcó el destino de los ambientes. Sabiendo por experiencia que un cuarto de música por separado se convertiría en una habitación poco visitada, el arquitecto propuso incorporar el sistema de audio en la recepción para que el jazz y la música clásica se muevan libres por todos los rincones. La división sutil con el living la hacen dos bibliotecas Eracle (Maxalto).Un Acer Palmatum suma belleza vegetal al jardín. Iluminación (Erco). En la galería, sillón Grandemare (Flexform).Ph Daniela MaccaddenLa galería está en relación directa con el área social. Como el dueño de casa no suele hacer asados, se la equipó con una parrilla portátil. En el jardín se instaló una escultura de granito de Jorge Gamarra. Era propiedad del dueño que ya la trasladó en varias mudanzas; gran desafío, teniendo en cuenta que ¡pesa 1.600 kilos!Revestimiento de la pileta (De Stéfano).Ph Daniela Maccadden“El lote tiene 750m2 y la casa, unos 500m2. Es enorme para una persona sola”, admite Altgelt. Pero estas dimensiones tienen una razón clara que sigue el criterio comercial: más allá de construirse a partir de los gustos y necesidades de su dueño, se pensó para ser vendida a una familia tipo cuando así se lo desee. Banquetas (Nosten). Mármoles (De Stefano). Muebles de cocina (Cato). Lámparas Pluvial (Federico Churba).Ph Daniela MaccaddenEn lugar de indagar en la diversidad de materiales y terminaciones, se generaron espacios amplios que transmiten calma. Ventanas (Aluplast).Ph Daniela MaccaddenEn continuidad, el comedor de la galería queda frente al del interior. Dos gemelos que alternan su protagonismo según la época del año.Las sillas de comedor son modelo Cab de Cassina, originales de la década de 1980. Mesa Eileen (B&B Italia). Alfombra Oushak comprada en Estambul. Aparador Eracle (Maxalto). Lámpara de pie (Federico Churba).Ph Daniela MaccaddenSobre el aparador, pieza de Kenneth Kemble (1961), uno de los artistas más influyentes y rupturistas del arte argentino de la segunda mitad del siglo XX. La escalera termina frente a una obra de Eduardo Hoffmann. Ph Daniela MaccaddenPor sugerencia de Altgelt, todos los interiores se pintaron en color SW 7014.Para reforzar la sensación de calma buscada, se unificaron materiales, como el Nogal que se repite en todo el piso de la casa.La escalera de tramo recto se hizo con madera estacionada de incienso (vía Mingo Sarmiento, “un crack”, aclara Altgelt).Ph Daniela MaccaddenSector íntimoGrandes ventanales le dan mucha luz natural a la planta alta.Ph Daniela MaccaddenGenerosa, la planta alta cuenta con un playroom y tres habitaciones en suite.Las camas de toda la casa son de Nosten, Rosario. Mesa de luz Cappuccino, de Christian Liaigre y lámpara Tolomeo, de ArtemidePh Daniela MaccaddenCon vista al verdeArtefactos de iluminación embutidos (Agüero)Ph Daniela MaccaddenJusto arriba de la recepción está la suite principal. Súper amplia, sigue con los tonos que marcan el programa general: blanco, negro y madera. El destaque de color lo da la alfombra, que sectoriza el área de escritorio. Livianas, las cortinas filtran la luz natural, pero no bloquean su claridad.Ph Daniela MaccaddenUn alero protege del sol directo para disfrutar de las tardes al aire libre.Ph Daniela MaccaddenRiqueza de riquezas, el terreno tenía un cedro enorme de más de 100 años que se respetó en la construcción. Hoy, le da una vista increíble a la terraza que se conecta con la suite principal.El cerramiento perimetral sigue la línea limpia de la fachada.Ph Daniela MaccaddenEn este proyecto no se buscó adornar. Un ejemplo es la fachada principal que es súper simple, casi diría que demasiado simple.”— Arq. Juan María Altgelt