Paula Loughry4 de julio de 202600:054'minutos de lecturaCuando la arquitecta Camila Btesh llegó a su departamento en el bajo de Belgrano su primera impresión fue la de un lienzo neutro y luminoso. La orientación Norte (acompañada de un frente abierto), los pisos de roble y los techos de hormigón visto eran la base perfecta para concretar su idea: una casa con personalidad y texturas. Con ayuda de Leila Matzkin, su socia en Noma Estudio, se propusieron crear juntas un interiorismo de líneas simples, donde cada pieza aportara identidad sin alterar la calma del conjunto.El balcón cuenta con parasoles de piel microperforada que funcionan como persianasMAIA_CROIZETEl edificio presentaba una intención bastante minimalista, con mucha presencia del piso de roble y techos de hormigón. Nuestra idea fue llevarlo hacia un estilo nórdico, que es algo que nos gusta mucho. Fue como tener una cáscara neutra a la que darle nuestra impronta y personalidad.”— Arq. Camila Btesh, dueña de casa y socia de Noma EstudioRescatar la calidez“Al principio fue un desafío el ver cómo equipar ese espacio social tan grande. Tenía dos paredes muy importantes con dos funcionalidades bastante diferentes: un sector para la tele y un espacio de guardado”, cuenta la dueña de casa. Aprovechando la luz, pensaron en un living en tonos arena y madera clara.Esculturas de cerámica de Antonella Aiassa. Los cuadros son de los artistas Luis Felipe Noé, Luciana Rondolini y Ramiro OllerMAIA_CROIZET“Descartamos la idea de poner una biblioteca y diseñamos un mobiliario a medida que unifica el living, comedor y cocina”, cuenta. En los tres ambientes se eligieron materiales nobles, una estética que se repite en todo el departamento.Sobre la pared se ubicaron dos estantes de Mínimo Vital que funcionan como una pequeña biblioteca.MAIA_CROIZETCuando el exterior se fusiona con el interior Mesa de comedor diseñada a medida (Noma Estudio). MAIA_CROIZETComo el departamento tiene ubicación norte, se eligieron plantas que pudieran resistir al sol directo. A pesar de que se plantó en macetas, se eligieron algunas especies altas, acorde a la escala del ambiente. La exuberante vegetación del balcón se cuela al interior y aporta color, frescura y una conexión permanente con el exterior.MAIA_CROIZETEn cuanto al mobiliario, la apuesta fue por una mesa y sillas de diseño vintage a tono con el piso. Sobre una base gris, el toque de color lo dan los detalles del individual (Franca Arts & Crafts), el florerio (Ríes) y los vasos (Zara Home). MAIA_CROIZETMuseo en casaLa pared principal se concibió como una pequeña galería de arte, con una cuidada selección de piezas unidas por una misma paleta cromática: tonos tierra y plateados. En ese conjunto, la televisión se integra con naturalidad y casi desaparece. Sillón con módulos movibles de Helmut sobre alfombra neutra de Awanay. Mesa ratona, diseño original de Noma Estudio. Escultura de hongo de Amparo Mora. Escultura “MAR” creada por Camila Btesh.
Con roble y hormigón como base, una joven arquitecta y su socia apostaron por un interiorismo cálido y minimalista
Casa de una de las socias de Noma Estudio, el departamento se sirvió maderas, textiles naturales y obras de arte para lograr un interiorismo que propone disfrutar de la rutina con calma






