Los bocadillos nos ofrecen un universo infinito de opciones gastronómicas. Ya sea como almuerzo, comida típica en las excursiones o los viajes, un picoteo entre horas o incluso una cena informal; algo más jugosos o secos, fríos o calientes, preparados con sobras…tenemos bocadillos de todos los tamaños, sabores y para todos los paladares.
A pesar de que no se diferencian demasiado de los sándwiches, en España lo tenemos muy claro; no será un bocadillo si no se emplea pan de barra, recio o de hogaza. Este pan tiene una miga firme, una corteza crujiente, alejándose de la textura amable del pan de molde. Para que un bocata sea un bocata de verdad, debe ser complicado masticarlo y esto no es discutible.
Hacer un bocadillo no es una tarea excesivamente complicada, pero es necesario que la combinación de ingredientes escogida sea adecuada, no solo en cuanto a la proporción, sino que también en relación con las preferencias de cada comensal. Las recetas tradicionales de bocadillos, esas que nos teletransportan a esos momentos especiales en bares de carretera o cafeterías de barrio, son ideales, pero no está de más innovar o incluso improvisar cuando nos pongamos manos a la obra con nuestros bocadillos.







