Comer bien en plena naturaleza es posible. Sea en la playa o el campo, no se necesita más equipamiento que las propias viandas, y todo sin comprometer la seguridad alimentaria. Estas cinco ideas son perfectas para coronar una ruta de montaña con vistas, un baño en las pozas del río, esa cala al final del camino o disfrutar de cualquier rincón tranquilo, lejos del ruido turístico.
Pelar y picar los ajos y la cebolla; en un fondo de aceite dorar el ajo y, en cuanto empiece a coger color, la cebolla.
Cuando esté dorada, añadir la berenjena y el pimiento —sin pedúnculo ni semillas— en dados, un poco de sal, pimienta y vinagre; cocinar a fuego medio removiendo de vez en cuando hasta que se empiecen a pochar.
Cuando hayan perdido volumen, probar y rectificar de sal.
Añadir el tomate despepitado rallado y dejar reducir de nuevo a fuego medio.






