Nuestra receta de ‘pan bagnat’ provenzal requiere un poco más de esfuerzo que un simple sandwich de jamón, pero la recompensa es grande.
Preparar un bocadillo no debería llevarte más tiempo que un plato complejo, pero tampoco tiene por qué ser algo que haces siempre con lo primero que pillas por la nevera y a correr. Un buen bocata jugoso, imaginativo y equilibrado en sus texturas y sabores merece un poco de tiempo en la cocina: con un poco de criterio a la hora de combinar los ingredientes, y sin complicarnos demasiado la existencia, conseguiremos un resultado tan placentero como el mejor guiso.
Los bocadillos de atún o de bonito nos apasionan, y en la Provenza francesa preparan un famoso bocata que lleva dicho pescado en aceite: el pan bagnat, una suerte de baguette rellena de ensalada niçoise típica de la zona de Niza. Nuestra receta es una adaptación del pan bañado del cocinero Andrew Janjigian, y en ella incluimos algunos consejos que valen para cualquier bocata. Todo está en el vídeo de arriba.
Cocer los huevos en agua hirviendo durante ocho minutos.
Un truco para que se pelen bien: romper ligeramente la cáscara a mitad de la cocción dándoles unos golpecitos con una cuchara o un cuchillo.






