El agravamiento del caso Leire Díez con el registro de 12 horas en Ferraz y los truculentos datos que arroja el sumario han dejado desnudo al PSOE y sus intentos de minimizar la guerra sucia contra jueces, fiscales y Guardia Civil orquestada por Santos Cerdán. Desde que la UCO acudió a la sede para recabar información sobre cómo se financió, la estrategia de defensa fue culpar de todo al exsecretario de Organización. El hombre a quien toda la cúpula socialista defendió sin sonrojo había hecho y deshecho a su antojo. Y nadie se enteró ni informó al presidente del Gobierno. El levantamiento del secreto de esta pieza revela que la llamada fontanera del PSOE se reunía frecuentemente con Cerdán. Según el informe de la UCO (Unidad Central Operativa) de la Guardia Civil desde la reunión fundacional de la trama, celebrada en Ferraz el 26 de abril de 2024, el ex secretario de Organización del PSOE se vio con Leire Díez en 34 ocasiones más, en Ferraz y fuera de la sede, para la "aparente dación de cuentas". Las visitas de Díez se producían en un clima de absoluta familiaridad: era habitual que hablara con la secretaria de Cerdán para aparcar su vehículo, según las conversaciones incautadas. "Hoy tengo reunión con Santos a las 17.30, pero tengo que dejar el coche allí antes para ir a ver a una persona". A veces se refería a él como "el jefe". Y hubo citas que la asistente del número dos del partido agendó de antemano. En el equipo del presidente aseguran que él nunca estuvo al tanto. "No conocíamos", explican, "la vinculación de Leire con Santos y le creímos cuando dijo que se reunió dos veces con ella". "Hemos sido estafados, engañados", señalan en Moncloa. El día en que la UCO acudió a la sede socialista, Sánchez se encontraba en el Vaticano en una audiencia con el Papa. "No sabía ni qué estaba pasando y tuvo que llamar", subrayan en Ferraz. Pero la investigación apunta a que la trama daba por hecho que él estaba detrás de todas sus maniobras. Santos Cerdán era además un dirigente de su total confianza, con quien el presidente y secretario general del PSOE hablaba varias veces al día. En el Gobierno destacan que le echaron del PSOE después de que trascendiera su implicación en asuntos de corrupción, de los que tampoco nadie tuvo la mínima sospecha. Por el momento, la única respuesta de la dirección del partido ante las cloacas de Cerdán y Díez es que "farsantes, oportunistas y resentidos han usado el nombre del PSOE en vano y en falso" y lo han hecho "en beneficio propio o para defender oscuros intereses". Ferraz estudia todavía si se querella contra ellos. La Moncloa ha trazado una línea de protección con el argumento de que nada salpica al Ejecutivo. La UCO desvela que Leire Díez se entrevistó tres veces con la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, para que actuara contra quienes investigaban al partido. En el círculo del presidente puntualizan que solo se limitó a atenderla y cuando supo lo que pretendía, cortó la comunicación. Las mismas fuentes destacan que en ese ínterin la UCO elaboró informes sobre la propia fontanera o la mujer de Sánchez sin que mediara "ninguna presión o alguien los manipulara, algo que no sucedía en épocas anteriores", en referencia a la eliminación de un documento del nombre de Mariano Rajoy en el caso Gürtel. Lo mismo ocurrió, prosiguen, con las indagaciones sobre el hermano del presidente. En el sumario aparece que el director general de la Guardia Civil hasta septiembre de 2024, Leonardo Marcos, ordenó que la UCO se "pusiera de perfil" en este caso y en el resto de escándalos que afectaban al Ejecutivo. La Moncloa se aferra a que este mismo miércoles, en las declaraciones del juicio contra David Sánchez, dos agentes que analizaron los correos han manifestado que nunca recibieron instrucciones. El agravamiento del caso Leire Díez con el registro de 12 horas en Ferraz y los truculentos datos que arroja el sumario han dejado desnudo al PSOE y sus intentos de minimizar la guerra sucia contra jueces, fiscales y Guardia Civil orquestada por Santos Cerdán. Desde que la UCO acudió a la sede para recabar información sobre cómo se financió, la estrategia de defensa fue culpar de todo al exsecretario de Organización.
Moncloa se escuda en que Santos nunca contó sus reuniones con Leire Díez: "Nos engañó"
Sostienen que no se ejerció ninguna presión sobre la UCO y la prueba es el contenido de los propios informes de la familia de Sánchez. La directora de la Guardia Civil recibió a la fontanera por cordialidad y luego cortó la comunicación














