Los jardines del Palau de Pedralbes acogieron ayer la gran fiesta que organiza todos los años la Acadèmia Catalana de Gastronomia i Nutrició, en la que hace entrega de sus Premis Nacionals. Esta edición se recordará como una de las más emotivas porque sirvió también para rendir tributo al anterior presidente de la institución, Carles Vilarrubí, fallecido el pasado 28 de diciembre. Su sucesor al frente de la institución, el abogado Joan Font, quien en la junta anterior era vicepresidente junto a Carme Ruscalleda, que mantiene el mandato, presidía por primera vez la gran gala de la gastronomía catalana.Font quiso que el Premi Especial (decisión que compete al presidente) fuera para su predecesor y admirado amigo, a quien dedicó la glosa en la que reconocía “una trayectoria marcada por la visión estratégica, el compromiso institucional y su decisiva contribución a la proyección de la gastronomía catalana”. También los hijos de Vilarrubí quisieron pronunciar unas palabras para recordarlo.Joan Font recordó la figura de su predecesor y amigo en un emotivo reconocimientoCocineros y cocineras, profesionales de sala y académicos, conocedores de lo importante que para él era la gran noche de la Acadèmia, ayer quisieron que prevaleciera el espíritu festivo y recordaron que “el legado de Carles Vilarrubí sigue vivo en el modo de entender la gastronomía como patrimonio colectivo y expresión de país”. En el transcurso de una gran cena, preparada por los chefs Romain Fornell y Oscar Manresa , se fueron anunciando los galardonados. Entre ellos, dos nombre muy conocidos y queridos compartieron protagonismo en una cita en la que desde hace unos años se premia por igual la cocina de autor y la gastronomía tradicional. El Premi Nacional de Gastronomia d’Autor 2026 fue para Raül Balam Ruscalleda, chef del Moments del Mandarin Oriental de Barcelona, de quien se destacó el desarrollo de “una propuesta basada en el producto, la técnica y una lectura contemporánea de la cocina mediterránea”, así como “una trayectoria sólida y personal, construida entre origen, experiencia y evolución constante”. El Premi Nacional de Gastronomia Tradicional reconoció la labor de Jaume Subirós, del Motel Empordà (Figueres). Subirós, se quiso recordar, ha estado vinculado a este establecimiento emblemático desde su inauguración en 1961, y se formó junto a su suegro, Josep Mercader, “de quien ha preservado el legado y el espíritu fundacional”. También se puso énfasis en su “ejemplar trayectoria al servicio de la cocina tradicional catalana, del producto, del mercado y de la hospitalidad entendida como valor esencial”.El premio a la sala de este año fue para Patricia Sierra, al frente de la sala de La Granja Elena, en el barcelonés paseo de la Zona Franca, “por su forma de entender la sala como un espacio de acogida, rigor y proximidad y por el papel del vino como lenguaje imprescindible en la experiencia gastronómica”.Una cena para 600 invitadosEn los últimos años la gala de los Premis Nacionals de Gastronomia ha ido ampliando el número de asistentes, que comparten una cena de gala que cada año preparan distintos chefs. En esta ocasión, y tras el paréntesis del 2025, en que se celebró en el Món Sant Benet, donde cocinó Iván Margalef (del restaurante L’Ó), la cita ha regresado al Palau de Pedralbes. Allí los encargados de cocinar ayer fueron los chefs Romain Fornell y Óscar Manresa. El menú, que se sirvió durante el anuncio de las distintas categorías premiadas, consistió en un aperitivo a base de royal de espárragos con grissini de parmesano, como entrante la vichyssoise helada con cangrejo, langostino y pesto en salpicón (uno de los clásicos de Fornell en Caelis) y como plato principal el tournedó en croûte de sarmiento de viña del Priorat. El postre elegido fue la pavlova de frambuesa Salvador Dalí.El premio revelación 2026 se le entregó a Laia Coma, chef de La Mare de la Font (Solsona), un establecimiento que durante décadas servía cocina tradicional en el entorno frondoso del manantial a las afueras de la capital del Solsonès. En 2005 Coma tomó las riendas del restaurante con su pareja, Roger Vilaginés, cuyos padres lo habían gestionado. Desde la Acadèmia se describió la propuesta de esta cocinera como “honesta, madura y comprometida”, y basada en una “cocina de montaña, arraigada y coherente, vinculada al producto local y a una forma de cocinar entendida como forma de vida”.Trinitat Gilbert, Martínez periodista especializada en gastronomía y nutrición que publica en el diario Ara desde su fundación y creadora con Ester Vera del espacio de gastronomía Mengem, ha obtenido el Premi Néstor Luján 2026, por su reportaje Els aliments que mengem, al detall , sobre productos catalanes como los embutidos, los quesos artesanos, las aceitunas o el pescado. La Acadèmia destacó “su capacidad de combinar divulgación rigurosa, cultura gastronómica y rigor periodístico”.Periodista barcelonesa, trabaja en La Vanguardia desde 1989, donde escribe sobre gastronomía y dirige el canal Comer en la web de este diario. Ha impulsado, junto a Fundación Raíces, el proyecto social Cocina Cociencia, dedicado a la inmersión social y laboral de jóvenes en riesgo de exclusión a través de la restauración.