Bajad las armasSi Bad Bunny representa el estadio actual de la creatividad humana, que me perdone el Santo Padre pero yo voy con la IAEMActualizado Martes,
junio
23:34Audio generado con IAVuelve uno de Auschwitz y se encuentra con la pol�mica de La Casita de Bad Bunny. Si usted puede leer �ntegro este art�culo se debe a que es suscriptor de EL MUNDO, y esa condici�n lo eleva autom�ticamente por encima de la clase de gente que pagar�a por figurar en uno de esos rituales colectivos de regresi�n neol�tica que algunos dan en llamar conciertos. Una sensibilidad bien formada jam�s financiar�a voluntariamente el sometimiento de sus t�mpanos a la purga de Benito, y tampoco permitir�a que su onda martirial alcanzase a sus allegados. Imagine exponer a un hijo o a una sobrina a semejante estallido de guturalidad primitiva, ese foco de hantavirus s�nicos que se ha esparcido por Madrid con el permiso del Ayuntamiento y ante la pasividad de Amnist�a Internacional. Por mi parte, reci�n aterrizado como estoy del infierno concentracionario, solo acierto a dar gracias a Yahv� de que el reguet�n no se hubiera inventado en tiempos de Rudolf H�ss.Ya sabr� usted que La Casita es ese palco VIP concebido para estimular la envidia absurda del mortal gregario que fotograf�a a famosos ardiendo en la hoguera de la vanidad (y todav�a dice la letra que debieron tirar m�s fotos). Solo nos reconcilia con la especie el gesto de repugnancia irreprimible que asoma al rostro de Marta Ortega, una mujer que tiene dinero no ya para asistir al concierto de A�o Nuevo en Viena sino para dirigirlo con el arco de un Stradivarius reci�n subastado. �Qui�n enga�� a do�a Marta para que accediera a diluir su estatus patricio en aquel aquelarre tribal?Ni las saunas ni las cloacas ni la amnist�a ni la corrupci�n familiar ni las mordidas ni el blanqueamiento de Bildu ni las joyas de Zapatero nos han hecho sentir tanta verg�enza como el d�a en que Benito Antonio Mart�nez Ocasio fue reivindicado en el Congreso. Ah� toc� fondo la democracia espa�ola, cuando uno que todav�a es presidente del Gobierno dijo desde su esca�o: "�Vio el espect�culo de BadBunny? Pues eso, menos odio y m�s amor". La uni�n de Pedro S�nchez y Bad Banny en la misma frase (frase que por lo dem�s se desti�e hace d�cadas en las camisetas f�siles con las que fueron enterradas las primeras v�ctimas de sobredosis de la contracultura californiana) es el argumento m�s poderoso para rehabilitar el odio como emoci�n pol�tica que se ha o�do en Europa desde los tiempos de Carl Schmitt.Si Bad Bunny representa el estadio actual de la creatividad humana, que me perdone el Santo Padre pero yo voy con la IA.







