OPINIÓNVoces JóvenesOpiniónExplica ideas y extrae conclusiones basadas en la interpretación de hechos y datos.Desde la capital española se debaten “asuntos morales” sobre las canciones de Bad Bunny. El debate incluso figuró en el parlamento, escribe Enrique Javier Sánchez3 de junio de 2026 - 1:00 PMLas opiniones expresadas en este artículo son únicamente del autor y no reflejan las opiniones y creencias de El Nuevo Día o sus afiliados.Desde la capital española se debaten “asuntos morales” sobre las canciones de Bad Bunny. El debate incluso figuró en el parlamento, escribe Enrique Javier Sánchez (Suministrada)El impacto cultural de Puerto Rico se está sintiendo hoy con fuerza en el mundo. Previo al estreno de “Debí tirar más fotos”, era una rareza ver tanto interés y atracción sobre nuestra isla. Ahora, en una ciudad cosmopolita como Madrid, ver a gente con camisetas de Puerto Rico o de Benito Antonio Martínez Ocasio, alias Bad Bunny, es algo común.Guías de OpiniónLas columnas deben enviarse a Gerardo Cordero: gerardo.cordero@gfrmedia.com. Las columnas tienen que ser de 300, 400 o 500 palabras. Al enviarnos su columna, el escritor concede a GFR Media una licencia exclusiva, perpetua, irrevocable, sublicenciable, mundial y libre de regalías para reproducir, copiar, distribuir, publicar, exhibir, preparar obras derivadas, traducir, sindicar, incluir en compilaciones u obras colectivas, y de cualquier otro modo de forma general utilizar su columna (en todo o en parte), sin reserva ni limitación alguna, en cualquier medio (incluyendo pero sin limitarse, a las versiones impresas o digitales o en los sitios web o aplicaciones móvil del periódico El Nuevo Día), forma, tecnología o método conocido en el presente o que sea conocido, desarrollado o descubierto en el futuro. El autor acepta que GFR Media, LLC, podría cobrar a los suscriptores las versiones digitales, sitios web o aplicaciones móviles de GFR Media por el acceso a la columna. Popular en la Comunidad
Opinión | Bad Bunny e insularismo boricua en Madrid
Desde la capital española se debaten “asuntos morales” sobre las canciones de Bad Bunny. El debate incluso figuró en el parlamento, escribe Enrique Javier Sánchez















