La gira de Bad Bunny en España sigue generando mucha atención, mucha diversión entre los que han podido disfrutar de alguno de sus conciertos y también algo de polémica.En este capítulo, lo que ha generado ríos de tinta y de tuits ha sido la famosa casita, una recreación en el espectáculo de una vivienda tradicional puertorriqueña convertida en escenario alternativo con famosos y otros invitados, también elegidos de entre el público. La presencia de famosos como Ester Expósito, Ana de Armas, Lamine Yamal o Marta Ortega, hija de Amancio Ortega, ha provocado las críticas de quienes consideran que se ha convertido en un símbolo del privilegio.PublicidadCon la polémica sobrevolando, una reportera preguntó a la cantante Amaia Romero por su opinión sobre el fenómeno Bad Bunny y por la casita. Así respondió:Tras explicar que le gustaría ir a ver uno de los conciertos, añadió: "Uy, yo a la casita no quiero ir". Y continuó: "Realmente tiene que ser tan incómodo estar ahí dentro [...] queriendo interactuar pero es como... Yo estaría incomodísima". Después también aseguró: "Me encantaría ir a verle. A mí él me encanta y me parece supernecesario también todo lo que está haciendo ahora".PublicidadEntre las críticas a la casita de Bad Bunny también están las que ponían el acento en la selección que se hacía de las mujeres del público que eran invitadas a entrar en ese espacio. Muchos señalaban el estereotipo de cuerpo normativo de chicas jóvenes y delgadas que predominaba. Bien, según se ha publicado, eso se ha corregido y tras las críticas en los últimos conciertos la diversidad en el escenario es mayor.