Junio ya pide nevera fresca, fruta cortada, ensaladas grandes y recetas que no te obliguen a pasar media tarde pegado a los fogones. Es el mes en el que empiezan a mandar muchas frutas de verano, las verduras para gazpachos y ensaladas están cada vez mejor y en la pescadería aparecen opciones perfectas para cocinar a la plancha, al horno o directamente en platos fríos.

Comprar alimentos de temporada en junio tiene bastante sentido: suelen llegar con mejor sabor, mejor precio y menos vueltas hasta acabar en casa. No hace falta complicarse demasiado. Con buenos tomates, pepino, pimiento, cerezas, sandía, melón, sardinas o bonito ya tenemos media semana resuelta.

Además, junio tiene algo muy práctico: permite comer bien sin hacer platos pesados. Un gazpacho andaluz, un salmorejo, una ensalada campera, unas sardinas asadas, un pastel de cabracho o un batido de fruta son recetas sencillas que encajan muy bien con los primeros calores.

Qué comer en junio

En la frutería se nota el cambio de mes. Empiezan a brillar las cerezas, los albaricoques, las ciruelas, los melocotones, las nectarinas, las paraguayas, las brevas, el melón y la sandía. También podemos encontrar los últimos nísperos y fruta disponible durante buena parte del año, como el plátano, aunque no sea lo más diferencial del mes.