El Gobierno de Reino Unido anunció este pasado domingo la nacionalización de Govia Thameslink Railway (GTR), el principal operador del servicio de cercanías ferroviarias del país. GTR pertenece a Go-Ahead, la principal empresa de transporte de viajeros de tren y autobús de Reino Unido. La decisión afecta de lleno a la compañía española de infraestructuras Globalvia, propietaria en un 49% de Go-Ahead. El 51% restante pertenece al operador de autobuses australiano Kinetic.PublicidadGlobalvia y Kinetic compraron en 2022 la empresa británica de transporte Go-Ahead por 753 millones de euros. Cuatro años después, la aventura toca a su fin: a las 2.00 horas de la madrugada del pasado domingo 31 de mayo, el Gobierno británico asumió la gestión de las cuatro líneas de cercanías que hasta ahora controlaba la empresa privada. Pese a lo intempestivo de las horas, la decisión del Gobierno británica había sido anunciada y era esperada por todos. De hecho, la nacionalización del sistema ferroviario de viajeros del Reino Unido fue una de las promesas electorales del Partido Laborista durante la campaña de las elecciones que convirtieron a su líder Keir Starmer en primer ministro del país en julio de 2024. Desde entonces, el Ejecutivo británico ha avanzado paulatinamente en esa dirección. Los laboristas se comprometieron durante la campaña electoral a renacionalizar toda la red ferroviaria de transporte de viajeros en un plazo máximo de cinco años —el tiempo que en principio dura el mandato de Starmer— a medida que fueran expirando los contratos con los operadores privados y así no tener que pagar indemnizaciones. Las concesiones que van regresando al sector público se están integrando en la empresa pública Great Britain Railways. Los servicios ferroviarios británicos empezaron a privatizarse en la década de 1990 del pasado siglo, pero varios operadores han sido renacionalizados en los últimos años; algunos de ellos perdieron sus concesiones tras obtener resultados deficientes. Los laboralistas siempre han denunciado que la privatización de la red ferroviaria ha sido un fracaso en cuanto a precios y calidad de servicio. Hace ya unos años que el partido liderado por Starmer insiste en la necesidad de renacionalizar el servicio. Recientemente, un portavoz del Gobierno británico aseguró en este sentido que estas "audaces reformas ferroviarias" harán que los trenes sean "más fiables, puntuales y económicos". PublicidadYa en 2025, el propio Keir Starmer anunció una "nueva era" ferroviaria después de que la operadora South Western Railways pasase a ser de propiedad del Estado británico. Otras compañías de transportes de viajeros ya han pasado también al sector público a lo largo de los últimos dos años, pero hasta ahora la empresa española no se había visto afectada.Con la nacionalización de su división de cercanías, Go-Ahead pierde su principal vía de facturación: unos 2.300 millones de euros en su último ejercicio (unos 2.000 millones de libras esterlinas), algo más la mitad de los ingresos totales de Go-Ahead y la sexta parte de sus beneficios totales. Además, las cuatro líneas nacionalizadas suman el 17% de los desplazamientos de viajeros por tren de todo Reino Unido. De las cuatro líneas de cercanías nacionalizadas, la más conocida de ellas es la Gatwick Express, el servicio ferroviario que une el aeropuerto de Gatwick con la famosa estación Victoria en Londres. Esa línea es la puerta de entrada a la capital británica para millones de visitantes cada año. PublicidadOtros negociosGo-Ahead nació en 1987, cuando comenzó a desregularse el sector dekl transporte de viajeros por carretera en Reino Unido. El transporte en autobús fue su primer nicho de negocio. Fue en 1997 cuando apostó por el negocio ferroviario a través de su filial Thameslink. Ahora, pese a perder la gestión de estas cuatro importantes líneas de cercanías, Go-Ahead, y por lo tanto, Globalvia, aún mantiene varios negocios en Reino Unido, sobre todo en el Metro de Londres y el transporte urbano e interurbano por carretera.Sin ir más lejos, el año pasado este grupo empresarial ganó un contrato de 3.470 millones de euros (3.000 millones de libras) para gestionar dentro de un consorcio internacional la línea Elizabeth del transporte subterráneo londinense. Go- Ahead Group, además, es el operador líder de servicios de autobús en Reino Unido, Irlanda, Suecia, Singapur y Australia. También opera ferrocarriles en Reino Unido y Noruega.En cuanto a Globalvia, el primer golpe puede ser duro, pero su volumen de negocio no se va a ver afectado. Fue fundada en 2007, tras unir en un solo grupo todos los activos en concesión de infraestructuras que FCC y la extinta Bankia. Desde marzo de 2016, los fondos de inversión OPTrust (Canadá), PGGM (Holanda) y USS (Reino Unido) son los propietarios del 100% de las acciones de la compañía tras pagar 420 millones de euros a FCC y a Bankia. Pese a que sus dueños son fondos extranjeros, Globalvia mantiene la sede y la residencia fiscal en España, por lo que se puede considerar una empresa española.La empresa española, especializada en movilidad, tiene múltiples intereses en España y en muchos países del mundo. La gestión de autopistas en España ha sido el aspecto más controvertido de su actuación: algunas de las gestionadas por Globalvia tuvieron que ser rescatadas por el Estado con dinero público.