OpiniónLos principales instrumentos de economía circular del país no esclarecen qué ocurrirá cuando la vida útil de la infraestructura renovable se agote.01.06.2026 22:01 Actualizado: 01.06.2026 22:01 La transición energética en Colombia no puede concebirse como un proceso paulatino que, simplemente, se lleve del ‘lado A’ al ‘lado B’ en dos décadas. Es decir, más que una metamorfosis del sistema actual, lo que se requiere es un complemento estratégico de la matriz energética para que el país pueda resistir la volatilidad de un futuro incierto.Hablar hoy de transición energética no es un ejercicio retórico, sino una necesidad práctica frente a un panorama poco alentador: el planeta difícilmente evitará superar los 1,5 °C de temperatura. Para Colombia, esta apuesta resulta indispensable en aras de contener el incremento de emisiones de CO₂ en los últimos cinco años, enfrentar la intensificación de las sequías desde el año 2000, atender el desplazamiento de comunidades por emergencias naturales y reducir la dependencia exclusiva del petróleo.Sin embargo, al ritmo actual y bajo el discurso de “reemplazarlo todo”, en 2050 Colombia no alcanzará la meta. La razón es clara: la infraestructura renovable exige inversiones mucho más costosas que los combustibles convencionales. El propio Plan Energético Nacional (PEN) proyecta más de 120.000 millones de dólares para lograr la carbono-neutralidad. Y, aun así, en un escenario de transición, este plan también prevé para 2050 una producción de entre 678.000 y 1.178 barriles diarios, con un 40 por ciento de participación del gas dependiendo de la visión exploratoria de los próximos gobiernos.Se debe pensar en una transición energética que no solo reduzca emisiones, sino que también sepa reciclar su propio futuro.Pero hay un punto ciego: la circularidad de la infraestructura. No podemos repetir la lógica de la Revolución Industrial, es decir, fabricar para desechar bajo una mentalidad lineal. Los principales instrumentos de economía circular del país hablan de capacidad instalada, emisiones, flujos críticos de materiales y de la responsabilidad extendida del productor (REP), pero no esclarecen qué ocurrirá cuando la vida útil de los renovables se agote. ¿Qué destino tendrán los paneles solares, las baterías de litio, turbinas eólicas y toda la infraestructura hecha de metales, vidrio y minerales?¿Se convertirán nuestros desiertos y llanuras en vertederos de maquinaria obsoleta? ¿Será eso coherente con la esencia de una transición limpia?El camino no es mirar únicamente el lado A de la transición (inversión e instalación), sino resolver cómo cada etapa se convierte en una parada obligatoria hacia la meta final: una transición energética que no solo reduzca emisiones, sino que también sepa reciclar su propio futuro.(Lea a todos los columnistas de EL TIEMPO, aquí) Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.
Colombia en 2050: transición energética 'atrapada' entre promesas y residuos
Los principales instrumentos de economía circular del país no esclarecen qué ocurrirá cuando la vida útil de la infraestructura renovable se agote.
Plan de transición energética colombiano de 120 mil millones USD (2050) sin plan para reciclar paneles solares, baterías y turbinas eólicas. Tech companies enfrentan riesgos ESG-compliance; modelo lineal sabotea coherencia de transición.











