Este miércoles, 15 de julio, en la IX Cumbre de Sostenibilidad, organizada por SEMANA, en el panel ‘Energía para la transición: el momento de Colombia’ se plantearon las decisiones que el país debe tomar para avanzar en una transición energética que combine sostenibilidad, competitividad y seguridad energética, analizando el papel de las hidroeléctricas, las nuevas energías, la infraestructura y transmisión requeridas, la inversión, la descarbonización de la economía, la relación con los territorios y comunidades, y el aprovechamiento responsable de los recursos necesarios para hacer viable esta transformación.Durante el panel, Patricia Aparicio Cammaert, gerente de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de AES Colombia, resaltó la importancia de equilibrar la confiabilidad de la matriz energética del país con la asequibilidad y la sostenibilidad del sector, triada que se encuentra en crisis con los desequilibrios actuales del mercado. Transición energética | “Colombia necesita bajar su nivel de riesgo para cerrar la brecha de financiación”: CAFPor eso, Aparicio le pide al gobierno entrante de Abelardo De La Espriella que mejore la coordinación entre las instituciones, en especial entre los ministerios del Interior, Hacienda y Minas, para poder avanzar en los proyectos de transición energética, resolviendo los temas pendientes con las comunidades, y que las entidades sean muy técnicas, con funcionarios que “conozcan realmente el sector” para identificar las necesidades y resolver la situación actual. Además, hizo especial énfasis en la necesidad de diversificar la matriz energética y contar con reglas de juego estables que permitan atraer nuevamente la inversión extranjera y acelerar la construcción de proyectos de energía en Colombia, cuya ejecución se ha visto afectada, en gran medida, por la falta de concertación con las comunidades.Por su parte, Alejandro Giraldo, vicepresidente ambiental de Aris Mining, además de destacar la importancia de la articulación del nuevo gobierno, pidió avanzar en la formalización del sector, al considerar que las políticas actuales han favorecido el aumento de la minería ilegal y que revertir esa tendencia contribuiría al cuidado del medio ambiente.Además, Giraldo planteó la necesidad de cambiar la conversación gubernamental en torno al sector minero: “Que la gente, cuando cierre los ojos y piense en minería, su imagen no sea la de la minería incontrolada, o la destrucción (...) sino que sea la producción de las empresas mineras de forma ordenada y con los mejores estándares”.En el panel, moderado por Fernando Páez, director ejecutivo de World Resources Institute (WRI) Colombia, también participó Ana Sofía Rojas Carpio, líder de Sostenibilidad y Asuntos Corporativos de Colgas, en representación del sector del gas licuado de petróleo. Durante su intervención, resaltó la necesidad de enviar mensajes claros sobre el abastecimiento de energía y de revisar la política de subsidios para ajustarla a las necesidades de cobertura.Según el Informe de Pobreza Energética Multidimensional (IPEM) 2026 del Ministerio de Minas, el 20,6 % de los hogares colombianos vive en condición de pobreza energética, es decir, no tiene acceso a servicios energéticos seguros, confiables y asequibles. De esos hogares, 1,5 millones aún cocinan con leña. Por ello, Rojas destacó la importancia de fortalecer las políticas orientadas a ampliar la cobertura de estos servicios.El nuevo gobierno enfrenta un reto fundamental para avanzar en la transición energética, en la que “la competitividad debe estar acompañada de la sostenibilidad y no a costa de ella”, como concluyó el director de WRI Colombia durante el evento organizado por Foros Semana.IX Cumbre de la sostenibilidad: Transición para el desarrollo