Colombia podría pasar de ser un proveedor de energía a necesitarla para cubrir su demanda. A partir de abril del 2027, el país está con “un riesgo alto de racionamiento”, advierte el presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg), Alejandro Castañeda. Para exponer esa alerta, dice que Colombia tiene dos problemas en el sector y a eso agrega que las agencias internacionales advierten sobre la posible presencia de un fenómeno del Niño, con una probabilidad superior al 72 %, y que además este podría alcanzar una intensidad fuerte o muy fuerte. Como primer problema, menciona que a diferencia de 2023, el gobierno del presidente Gustavo Petro, le debe a las empresas generadoras y distribuidoras. PublicidadExplica que el Gobierno intervino a una empresa y la está administrando desde hace 20 meses y esa empresa ya acumula deudas por 2,3 billones de pesos, que equivale a unos $ 600 millones, de los cuales $ 400 le debe a las plantas térmicas. Y por otro lado, están los subsidios que le entregan las empresas distribuidoras a la población y les adeudan más o menos $ 500 millones. “Entonces, tenemos una deuda de $ 1.100 millones en deudas del Gobierno al sector eléctrico. En el 2023, cuando arrancamos el fenómeno del Niño no existían deudas, este Gobierno ha generado una deuda muy grande, que eso afecta obviamente la las finanzas y la caja del sector para enfrentar el Niño”, explica. PublicidadPublicidadEmpresas generadoras de Colombia: ‘Por lo menos en el primer semestre del 2026 las exportaciones de energía a Ecuador son viables’Como segundo problema, señala que a diferencia del 2023 -cuando enfrentaron el Niño con un excedente del 3 % en energía firme, capacidad que garantiza el suministro continuo para los usuarios, en este momento, esa cuenta de energía firme está negativa para este año en 2,4 % y con ello los coloca en un estado frágil frente a la ocurrencia del fenómeno del Niño. “Esas son las dos razones por las cuales Colombia está con un alto riesgo de racionamiento, no en este momento, sino en abril del próximo año, porque en este momento los embalses están en un 66 %, la idea es subirlos al 80 % hasta noviembre, pero dependerá mucho de todas estas condiciones climáticas y de la situación financiera”, detalla. PublicidadEn Colombia, el periodo habitual de verano ocurre entre diciembre y marzo, pero actualmente existe preocupación por la posible llegada del fenómeno del Niño, ya que en ese país este evento climático está asociado con sequías y podría coincidir con la temporada seca. Actualmente, señala que los embalses con los que cuentan son suficientes para abastecerse hasta noviembre y que la expectativa es que sus niveles aumenten, pero será en ese mes cuando se determine en qué condiciones inició la temporada de verano en Colombia. “El operador del sistema, que es XM, lo que ha dicho es que si podemos tener un 80 % de embalse estaríamos en capacidad de aguantar según las cuentas de ellos, pero dependerá mucho de qué tanto somos capaces de llenar el embalse”, enfatiza. Si bien desde hace dos años advierten sobre la fragilidad de la energía en firme en Colombia, señala que hace aproximadamente dos meses y medio Andeg envió un comunicado al Gobierno alertando sobre la ocurrencia del fenómeno del Niño y la necesidad de que el país se prepare en varios frentes: PublicidadSeguimiento del tema del NiñoSi se complica la situación del Niño tomar medidas que deben estar listas a partir de agosto, entre ellas, incentivos económicos, es decir, pagarle a los usuarios para que consuman menos energía, así como del lado de la oferta, a los industriales para que vendan sus excedentes al mercadoAsegurar los combustibles que requieren las plantas térmicas En ese contexto, dice que desde el lado del Gobierno se ha estado dando seguimiento al tema del Niño, además publicó una serie de medidas desde el punto de vista técnico como la reducción de la demanda, ahorro de energía. Sin embargo, “lamentablemente este Gobierno en ningún lado menciona el tema financiero, el tema de las deudas, lo cual nos preocupa muchísimo y ese puede ser el talón de aquiles del sector por el cual se pueda apagar desde el punto de vista financiero primero”. Castañeda también comenta que, desde el ámbito de disponibilidad de energía, Colombia tiene cierta capacidad para vender energía a Ecuador, ya que esto representaría más o menos un 2,3 % lo que consume Colombia. Sin embargo, advierte que si la situación se complica en el primer trimestre del próximo año una de las medidas que podría adoptar el próximo gobierno de Colombia sería suspender -o mantener la suspensión- de venta de energía a Ecuador, dependiendo del contexto político. (I)
Colombia, de ser proveedor de energía a estar ‘con alto riesgo de racionamiento’ a partir de abril del 2027
Presidente de las empresas generadoras del vecino país explica las razones por las que podría darse ese escenario.












