Explicativo Exclusivo suscriptores XM alerta que los embalses podrían operar por debajo de sus mínimos históricos, lo que coincidirá con los mantenimientos de grandes hidroeléctricas.Cortes de energía eléctrica Foto: iStockPERIODISTA ECONÓMICA08.07.2026 14:28 Actualizado: 08.07.2026 14:28
El fantasma del racionamiento vuelve a rondar al sector eléctrico colombiano. Esta vez, por cuenta de una nueva advertencia de XM, operador del Sistema Interconectado Nacional (SIN).Según la entidad, existe la posibilidad de no contar con los recursos suficientes para atender la demanda máxima de energía en el país durante la fase más fuerte del fenómeno de El Niño, proyectada para finales de este año.“Los análisis muestran que no sería posible cumplir con los índices de confiabilidad establecidos en la regulación vigente”, indicó XM.Para Natalia Gutiérrez, presidenta de Acolgén, la situación se traduce en que Colombia perdió su confiabilidad, y el “colchón” de seguridad con el que normalmente operaba el sistema ya no existe. LEA TAMBIÉN Foto:iStock“Si se presenta un verano fuerte, tal y como se proyecta (la probabilidad es del 63 por ciento), tendremos muy poco margen de maniobra para enfrentarlo”, explicó la líder gremial.Una exigencia térmica históricaLa gravedad del panorama radica en que, durante El Niño, los embalses del SIN podrían operar por debajo de sus mínimos históricos, incluso con valores cercanos al 0 por ciento de su volumen útil en algunos casos. Ante este déficit hídrico, será necesario que las plantas térmicas operen de manera continua por encima de los 90 GWh/día en promedio durante cuatro meses, un nivel de exigencia nunca antes visto en la historia del país.Sin embargo, esta alternativa enfrenta un obstáculo mayor: la actual escasez de gas natural. Al respecto, XM advirtió que “de no contar con el combustible requerido por el parque termoeléctrico, se aumentan los riesgos de desatención de la demanda eléctrica”. A esta limitación se suman las millonarias deudas con las térmicas. Según Gutiérrez, “si no hay recursos para comprar esos combustibles cuando se necesiten, aumenta el riesgo de que el país tenga dificultades para atender toda la demanda”. LEA TAMBIÉN Térmica Tebsa Foto:TebsaUn sistema al límiteEste complejo escenario coincide con el momento de mayor consumo de energía en la historia de Colombia, justo cuando las lluvias están por debajo de lo esperado. En mayo se registraron picos históricos de demanda (261,86 GWh-día) y potencia (12.475 megavatios).Asimismo, en junio la demanda del SIN ha crecido un 6,49 por ciento frente al mismo periodo de 2025, con incrementos superiores en regiones como Guaviare (13,59 por ciento), Chocó (11,96 por ciento), Valle (8,33 por ciento) y el Caribe (7,90 por ciento).Para complicar aún más el panorama, coincidirán dos grandes mantenimientos programados:Hidroeléctrica Chivor (AES Colombia): Las unidades 5 a 8 (500 megavatios) saldrán completamente de operación desde el próximo 16 de octubre hasta el 10 de junio de 2027.Hidroeléctrica El Guavio (Enel Colombia): Realizará obras de realce en su bocatoma, lo que contempla el vaciado total del embalse entre septiembre y diciembre de este año. Posteriormente, operará bajo la condición de “filo de agua”, dependiendo exclusivamente del caudal que le llegue. LEA TAMBIÉN Hidroeléctrica El Guavio. Foto:Enel ColombiaComo consecuencia directa de estas intervenciones, XM advirtió que en ciertos momentos del día no se podrán cubrir los requerimientos mínimos de seguridad para el área Oriental. Por lo tanto, existe un riesgo real de racionamientos de energía eléctrica en Bogotá, Cundinamarca, Meta y Guaviare entre diciembre de 2026 y abril del próximo año.Esta vulnerabilidad encendió las alarmas de los expertos. Mauricio Restrepo, exgerente general de EPM, calificó como preocupante que el mantenimiento de estas centrales ponga en jaque el suministro. “Cuando un sistema pierde la capacidad de absorber estas intervenciones sin comprometer el suministro, el problema no es el mantenimiento: es la fragilidad del sistema”, aseguró. LEA TAMBIÉN Foto:iStockLas alertas previas y las causas estructuralesExiste otro dato que no se puede pasar por alto en medio de esta coyuntura. Entre abril y junio, XM tuvo que emitir 165 instrucciones de desconexión de carga debido a limitaciones en las redes por el alto consumo.El exministro de Minas y Energía, Amylkar Acosta, detalló que estas maniobras fueron indispensables para “evitar que una falla local provocara un apagón de gran magnitud a nivel país”.¿Cómo llegó Colombia a este punto crítico?El diagnóstico apunta a un desfase estructural: el consumo avanza a pasos agigantados mientras la infraestructura se quedó congelada. De la nueva energía que se esperaba que ingresara al sistema este año, solo ha entrado cerca del 7 por ciento, y el 60 por ciento de los proyectos de transmisión presentan retrasos. “Es como si cada año hubiera más carros, pero las nuevas carreteras nunca se terminaran de construir”, ilustró la presidenta de Acolgén. LEA TAMBIÉN Foto:Mauricio Moreno. EL TIEMPOMargen de acción: La hoja de ruta urgenteA pesar de la urgencia, el sector gremial enfatiza que “todavía estamos a tiempo de actuar”. Para evitar el apagón, la hoja de ruta inmediata debe concentrarse en:Asegurar la operación térmica: Garantizar el suministro de combustibles y sanear las deudas financieras del sector (incluyendo los saldos de la intervenida Air-e y el pago oportuno de subsidios).Cuidar el agua: Conservar el recurso hídrico en los embalses antes de que comiencen los meses más críticos.Destrabar la infraestructura: Eliminar los cuellos de botella que frenan las obras de generación y transmisión retrasadas.Gestión de la demanda: Fortalecer las campañas de ahorro e incentivar a que los grandes consumidores industriales reduzcan voluntariamente su consumo en las horas pico. Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.








