NoticiaLa Global Energy Alliance for People and Planet (GEAPP) advirtió que el país debe acelerar las inversiones en almacenamiento de energía.Expertos de la GEAPP señalan que la generación renovable debe ir acompañada de redes más flexibles y tecnologías de almacenamiento para evitar tensiones operativas. Foto: CortesíaPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD03.06.2026 16:45 Actualizado: 03.06.2026 16:45

La transición energética de Colombia avanza, pero enfrenta un reto que podría convertirse en uno de los principales obstáculos para garantizar la estabilidad del suministro eléctrico en los próximos años. Así lo advirtió la Global Energy Alliance for People and Planet (GEAPP), organización internacional que alertó sobre la necesidad de acelerar las inversiones en almacenamiento de energía y modernización de la infraestructura eléctrica para acompañar el crecimiento de las fuentes renovables. LEA TAMBIÉN Según la entidad, el país ha logrado avances en la incorporación de energías limpias dentro de su matriz energética. Sin embargo, considera que el éxito de esta transformación dependerá cada vez más de la capacidad del sistema para adaptarse a nuevas exigencias operativas derivadas de la integración de fuentes renovables variables.Sin almacenamiento energético, la transición de Colombia podría enfrentar problemas de confiabilidad Foto:TransMilenioLa organización señaló que el desafío ya no se limita a la generación de energía renovable, sino a la capacidad de las redes eléctricas para garantizar un suministro estable, flexible y resiliente frente a las nuevas condiciones del mercado energético.“Colombia ha avanzado en su transición energética, pero enfrenta un desafío crítico y urgente: garantizar que su infraestructura eléctrica evolucione rápidamente para acompañar este cambio”, indicó la GEAPP en un pronunciamiento reciente.La alerta surge en un contexto en el que la incorporación de energías renovables variables aumenta las exigencias sobre el sistema eléctrico. De acuerdo con la alianza, si no se realizan inversiones aceleradas e inmediatas en almacenamiento energético y en la modernización de las redes, podrían presentarse presiones sobre la estabilidad del suministro.Gabriela Gutiérrez Morales, directora de Alianzas para América Latina de GEAPP, explicó que la transición energética requiere una visión más amplia que la simple expansión de la capacidad de generación renovable.“La transición energética no termina en la generación renovable; comienza ahí. El verdadero reto es asegurar que el sistema sea estable, flexible y resiliente”, afirmó la directiva. LEA TAMBIÉN La organización sostiene que el aumento de la participación de energías renovables variables demanda nuevas capacidades técnicas y operativas. En este escenario, el almacenamiento de energía adquiere un papel estratégico para gestionar la variabilidad de estas fuentes y garantizar la continuidad del servicio.“Si no se invierte en almacenamiento y en la resiliencia de la red, existe el riesgo de tensiones operativas que pueden afectar la confiabilidad del sistema”, agregó Gutiérrez Morales.Entre las tecnologías que la alianza considera fundamentales para fortalecer la infraestructura energética se encuentran los sistemas de almacenamiento de energía mediante baterías, conocidos como BESS, así como las redes distribuidas. Según la entidad, estas soluciones pueden contribuir a reducir vulnerabilidades tanto en el corto como en el mediano plazo.La demanda creciente aumenta la presión sobre la infraestructura eléctrica. Foto:Mauricio Moreno. Archivo EL TIEMPOLa GEAPP hizo un llamado a los actores del sector energético colombiano para que prioricen de manera inmediata las inversiones destinadas al almacenamiento energético y al fortalecimiento de la resiliencia de la red eléctrica. A su juicio, estas acciones serán determinantes para garantizar la estabilidad del sistema y consolidar el éxito de la transición energética del país.La advertencia sobre Colombia forma parte de una preocupación más amplia que la organización identifica para América Latina. La alianza considera que la región enfrenta actualmente una presión energética sin precedentes, impulsada por varios factores simultáneos.Entre ellos menciona el incremento sostenido de la demanda de energía, la creciente volatilidad de los precios internacionales y la mayor frecuencia e intensidad de los eventos climáticos extremos.De acuerdo con la GEAPP, estos fenómenos están generando condiciones cada vez más complejas para los sistemas energéticos de la región, lo que hace indispensable fortalecer la capacidad de respuesta de las redes eléctricas frente a interrupciones o contingencias. LEA TAMBIÉN La organización destaca que algunas experiencias en América Latina y el Caribe ya muestran cómo las tecnologías de almacenamiento y las redes resilientes pueden ayudar a enfrentar estos desafíos. En países caribeños como Barbados y Haití, por ejemplo, estas herramientas están siendo implementadas para reducir los impactos provocados por los huracanes y mejorar la capacidad de recuperación de los sistemas energéticos.La Global Energy Alliance for People and Planet es una coalición integrada por socios públicos, privados y filantrópicos que busca combatir la pobreza energética y promover el crecimiento económico inclusivo mediante el uso de energía limpia. La organización fue creada en 2021 por Ikea Foundation, The Rockefeller Foundation y Bezos Earth Fund.Tecnologías como los sistemas de baterías y las redes distribuidas serán determinantes. Foto:CortesíaEn el caso colombiano, la alianza considera que el momento de actuar es ahora. A medida que avanza la transición energética y aumenta la participación de fuentes renovables, la modernización de la infraestructura eléctrica y el despliegue de tecnologías de almacenamiento aparecen como elementos decisivos para garantizar que el sistema pueda responder a las nuevas demandas sin comprometer la confiabilidad del servicio.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud@CaicedoUcros Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.