NoticiaDesde 2022, Colombia ha perdido ocho puestos en el escalafón que publica el Foro Económico Mundial.Parque eólico Jepirachi Foto: EPMPERIODISTA ECONÓMICA19.06.2026 15:23 Actualizado: 19.06.2026 15:23

Colombia volvió a ceder terreno en la más reciente actualización del Índice de Transición Energética del Foro Económico Mundial (WEF), por sus siglas en inglés).En este ranking, que evalúa el rendimiento de los sistemas energéticos de 120 países, Colombia ocupó el puesto 43, lo que representa una caída de cinco casillas frente a la posición 38 del año pasado.Este descenso consolida una tendencia preocupante: desde 2022, Colombia ha perdido ocho puestos en el escalafón, pasando del lugar 35 al 43 actual. LEA TAMBIÉN Foto:ISTOCKSi bien el informe destaca que el país mantiene fortalezas clave gracias a una matriz eléctrica mayoritariamente hídrica, el WEF advierte sobre una menor estabilidad regulatoria, crecientes desafíos de ejecución y riesgos para la seguridad energética nacional.Ante este panorama, Natalia Gutiérrez, presidenta de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgén), señaló que el panorama exige un cambio de enfoque urgente.“El desafío ya no es demostrar ambición, sino ejecutar: convertir el potencial en proyectos construidos y conectados, fortalecer la seguridad energética y generar confianza para atraer las inversiones que el país necesita”, dijo.Para la líder gremial, garantizar que la transición avance sin sacrificar la confiabilidad del sistema (asegurando energía 24/7) es un reto crítico, especialmente en un contexto de crecimiento récord de la demanda y retrasos en proyectos estratégicos de transmisión y generación. LEA TAMBIÉN Foto:Archivo particularGutiérrez enfatizó que este será uno de los grandes desafíos del próximo Gobierno, el cual deberá articular esfuerzos con la industria, los gremios y las comunidades para acelerar la infraestructura que requiere una transición energética sostenible, confiable y competitiva.El informe del WEF coincide con esta postura al señalar que la confianza en las reglas de juego es fundamental para atraer el capital necesario en infraestructura, almacenamiento y respaldo energético. “El informe es contundente: la transición requiere mucho más que metas. Requiere infraestructura, redes de transmisión, almacenamiento, capacidad institucional, financiamiento y estabilidad regulatoria. Sin estos elementos, los proyectos se retrasan y los objetivos corren el riesgo de quedarse en el papel”, puntualizó la presidenta de Acolgén. LEA TAMBIÉN Foto:iStockUn freno que golpea a nivel global y regionalLa pérdida de impulso en la transición energética no es un fenómeno exclusivo de Colombia. A nivel mundial, el índice muestra un panorama complejo: por primera vez en más de una década, la preparación global para la transición retrocedió un 0,8 por ciento. Este fue el resultado de la incertidumbre regulatoria, los desafíos de financiamiento y los rezagos en infraestructura. De hecho, solo el 24 por ciento de los países logró mejorar de forma simultánea en seguridad energética, sostenibilidad y equidad.La seguridad energética fue la única dimensión del índice que empeoró a nivel global, impulsada por una caída del 3 por ciento en la confiabilidad de los sistemas eléctricos. Esto demuestra que la transición no puede medirse únicamente por la instalación de nuevas tecnologías. LEA TAMBIÉN Parque eólico Carreto Foto:CelsiaMientras tanto, los países nórdicos (Suecia, Finlandia y Dinamarca) continúan liderando el ranking mundial gracias a su solidez en diversificación, adopción de energías limpias y marcos políticos estables. En contraste, América Latina retrocedió un 0,5 por ciento en su puntaje promedio, compartiendo con Colombia un desafío urgente: fortalecer la resiliencia de sus sistemas eléctricos frente a la creciente variabilidad climática y al aumento de la demanda. Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.