ECONOM�AActualizado 1
JUN.
2026 - 00:19El director ejecutivo de Fedea, �ngel de la Fuente, durante la entrevista con EXPANSI�N.JMCadenasEXPANSIONEl director ejecutivo de la Fundaci�n de Estudios de Econom�a Aplicada (Fedea) se�ala en una entrevista con EXPANSI�N que "los inmigrantes regularizados se jubilar�n y cobrar�n una pensi�n m�s generosa que la renta que han generado, por lo que el procedimiento extraordinario que est� en marcha s�lo compra tiempo".Despu�s de que la regularizaci�n de inmigrantes aprobada por el Gobierno haya reavivado el debate sobre la conveniencia de incorporar trabajadores al mercado laboral para asumir el aumento del gasto en pensiones, y teniendo en cuenta que "el gasto en prestaciones tambi�n condiciona la pol�tica fiscal del Gobierno", �ngel de la Fuente, director ejecutivo de Fedea, atiende a EXPANSI�N para repasar los principales escollos del marco actual.El informe que Fedea ha presentado junto al centro de investigaci�n Ageingnomics de la Fundaci�n Mapfre muestra grandes diferencias en las aportaciones al Estado y la tasa de ahorro entre grupos de edad. �Se encuentra esta cuesti�n en niveles preocupantes?Es algo l�gico. Desde que cumples 30 a�os y hasta que te acercas a la jubilaci�n o te retiras, perteneces al grupo que paga el grueso de los impuestos; mientras que los mayores tienen pensiones y prestaciones de jubilaci�n y han ido acumulando riqueza con el paso de los a�os.Sin embargo, tambi�n es verdad que el sistema est� dise�ado de una manera muy favorable a los mayores. Entre otras cosas, porque la cuant�a de las pensiones en los �ltimos a�os es bastante mayor que lo que pueden financiar las cotizaciones, por lo que existe una subvenci�n grande y creciente. Pagar lo que ellos hayan cotizado estar�a bien si se abonase una rentabilidad sensata, pero como se est� pagando una muy alta, hay un importante componente de regalo al que habr�a que dar una vuelta.�Es sostenible el sistema, teniendo en cuenta la evoluci�n demogr�fica?El sistema es sostenible, porque las prestaciones terminan pag�ndose y es lo �ltimo que corre peligro, especialmente por motivos pol�ticos. Los gobiernos saben que hay muchos pensionistas en Espa�a y que votan todos, entonces nadie se atreve a meterle mano a esto. Si nos empe�amos en poder pagarlo, pues seguramente s�.El problema de esto es que nos deja sin dinero para todo lo dem�s. Tendremos pensiones generosas, pero ya estamos viendo lo que est� pasando: los trenes sin mantener, las carreteras tambi�n, la sanidad apurada, la dependencia... Hay unas cuantas cosas aparte de las pensiones y habr�a que pensar m�s despacio sobre c�mo repartimos entre las distintas prioridades.�Podr�a la pr�xima regularizaci�n de m�s de 500.000 millones de inmigrantes ilegales -hasta 840.000, seg�n algunos c�lculos- aliviar el d�ficit de las pensiones en la Seguridad Social, como defienden desde el Gobierno?La entrada de inmigrantes es necesaria, sin ellos tendr�amos sin cubrir una parte grande de los puestos de trabajo y muchos de los cuales los espa�oles no quieren hacer. Si no fuera por ellos, no s� qu� har�amos, son imprescindibles.Pero, por otra parte, no van a arreglar el problema de las pensiones. Suavizan la situaci�n y compran tiempo, porque son gente que llega y empieza a cotizar. No cobran, pero generan ingresos, y esto ayuda. Sin embargo, casi seguro acabar�n jubil�ndose aqu� y cobrar�n una pensi�n en el futuro. Y como el problema del sistema espa�ol -o uno de los grandes problemas- es un exceso de generosidad, una rentabilidad superior a lo que el pa�s genera, pues entonces estos tambi�n cobrar�n sus pensiones en esta l�nea. Es decir, recibir�n en su d�a unas pensiones m�s generosas de lo que se podr�a pagar con la renta que han generado. Por tanto, a largo plazo, si no abordamos ese problema, el sistema no tendr� soluci�n.�Est� condicionando el elevado gasto en pensiones la pol�tica fiscal que est� siguiendo el Gobierno, en un momento donde los ingresos de las arcas p�blicas alcanzan cifras r�cord?Sin duda. Y, sobre este asunto, hay que pensar m�s all� que en el gasto en pensiones per se, sino tambi�n en el d�ficit contributivo de la Seguridad Social. Hasta hace pocos a�os, las pensiones se pagaban con las cotizaciones, y sobraba.Ahora estamos inyectando cada vez m�s dinero de impuestos generales, y vamos ya por el orden de 50.000 millones al a�o. Si tienes que reajustar esta cantidad y sacarlo de otras cosas, pues tienes un problema, porque adem�s esta cifra ser� incluso mayor el pr�ximo a�o, y as� sucesivamente, por lo que el problema se complica.�Existe margen para redise�ar entonces el modelo fiscal?No veo demasiado margen para bajar impuestos. Sin embargo, medidas como ligar la escala del IRPF a la inflaci�n [conocida como deflactaci�n] tendr�an bastantes sentido. Necesitar�amos una reforma fiscal pensando en el conjunto del sistema, no la colecci�n de ocurrencias que se han ido sacando de la chistera en los �ltimos a�os. Si lo hici�ramos bien, pues a lo mejor s� que hay un cierto espacio para racionalizar ciertas cosas, aunque por alg�n otro lado habr�a que subir.Otro planteamiento que habr�a que hacerse es acabar con los agujeros que hay en nuestras bases tributarias, empezando por los tipos reducidos del IVA, el sistema de m�dulos del IRPF... Hay muchas partes del sistema tributario que pueden repensarse.Usted es uno de los mayores expertos en financiaci�n auton�mica del pa�s. �C�mo ve el desarrollo del nuevo modelo y qu� impacto que puede tener en la econom�a?Est� todo muy en el aire. La cosa empieza con el acuerdo con Esquerra Republicana, que b�sicamente consiste en introducir un cupo catal�n. Pero claro, la respuesta no s�lo de la oposici�n, sino de buena parte del PSOE y de otros partidos de izquierdas no est� siendo muy favorable. Parece que hay un intento de, por un lado, ralentizar la cosa y, por otro, suavizar el acuerdo para que sea menos disparatado.Lo que ha ido saliendo, primero en el acuerdo de la comisi�n bilateral y despu�s con el anuncio de la propuesta de reforma, ya no es el cupo que se hab�a pactado con Esquerra, pero tampoco se ha renunciado a este, por lo que sigue ah� de alguna manera y la situaci�n es muy extra�a.Por otro lado, la propuesta que ha sacado el Gobierno tiene bastantes cosas que est�n bien. Si nos fijamos en el cambio de estructura del modelo per se, mejora bastante el sistema actual, b�sicamente porque quita los fondos de libre asignaci�n que todo el mundo ped�amos que se quitaran. Es verdad que meten otros fondos "raros", pero son m�s peque�os, por lo que hay una ganancia neta. Hay menos dinero que est� metido en mecanismos extra�os que generan distorsiones, y por lo tanto el reparto que sale de esto es bastante mejor que el del anterior. Es decir, hay menos dispersi�n de la financiaci�n, hay menos distancia entre el primero y el �ltimo y hay cosas que est�n bien.Si se pudiera coger esa parte y seguir negociando con vistas a que quede claro que lo del cupo no es posible, pues a lo mejor podemos llegar a buen puerto. Hay que dejar claro de una vez que no vamos a darles las llaves de la caja, m�s a�n cuando est� en el aire la idea de que se puede generalizar. Si no es s�lo Catalu�a, si lo cogen Madrid y Baleares, pues se acab�: no habr� m�s que redistribuir porque los que est�n por encima de la media en renta ya se quedan con lo suyo.econom�a













