El ministro de Justicia y Trabajo de Córdoba, Julián López, definió como un “hecho histórico” la aprobación por unanimidad de la Ley Joaquín y aseguró que la norma aporta un nuevo paradigma en el sistema judicial provincial al fortalecer los derechos y la participación de las víctimas de delitos y sus familias.

Tras la sanción legislativa, el funcionario destacó que la reforma coloca a las víctimas “en el centro del proceso”, aunque aclaró que lo hace sin alterar el sistema acusatorio vigente ni afectar las garantías constitucionales y legales de los imputados.

“Esta ley no privilegia a la víctima por sobre las demás partes, sino que corrige una asimetría histórica que existía en los procesos penales”, dijo López al valorar el alcance de la iniciativa impulsada por el Ejecutivo cordobés, en cuyo texto final se plasmaron también los aportes del arco opositor.

El nuevo régimen establece mayores herramientas de acompañamiento, protección y acceso a la información para quienes atraviesan un proceso judicial. Además, incorpora derechos desde el primer contacto con el sistema de Justicia y crea mecanismos orientados a evitar situaciones de revictimización, con el objetivo de brindar una respuesta estatal más cercana y efectiva.