La violencia vicaria lleva años atravesando algunos de los debates más duros y complejos sobre violencias machistas, infancias y la actuación del sistema judicial. Ahora, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha vuelto pronunciarse sobre el anteproyecto de ley impulsado por el Ministerio de Igualdad para reformar el Código Penal, el Código Civil y varias normas más con el objetivo de incorporar medidas específicas frente a este tipo de violencia.PublicidadEl informe del órgano de gobierno de los jueces, emitido el pasado 20 de mayo, avala buena parte de la orientación general de la reforma. Pero, a su vez, ha reavivado el temor de las madres protectoras sobre que la redacción de la norma pueda terminar abriendo la puerta a su criminalización.Su miedo es que la ley pueda desvincular la violencia vicaria de las situaciones de violencia de género y, con ello, que se las pueda volver en contra. Estas madres saben que, tal y como explicó la periodista Marisa Kohan en Público hace pocos meses, se dan situaciones en las que cuando denuncian ante la justicia la violencia que sufren tanto ella como sus hijos por parte su pareja, son ellas las acusadas de "interferir en las relaciones paterno filiales y de aleccionar a los menores para que no quieran ver al padre".Una segunda versión del textoEl informe del CGPJ no es vinculante. Es decir, el Gobierno no está obligado a aceptar sus recomendaciones. El documento analizado por el CGPJ es, además, una segunda versión del anteproyecto, después de que el Ministerio de Justicia remitiera un nuevo texto sobre algunos aspectos que no estaban incorporados en el proyecto inicial.El propio órgano recuerda que este nuevo dictamen responde a los cambios introducidos tras las observaciones previas del Consejo Fiscal y del propio Consejo General del Poder Judicial. También tras hacerse pública la negativa por parte del Ministerio de Juventud e Infancia de seguir adelante con la primera versión de la ley, al considerar que podía generar situaciones de desprotección para madres, hijos e hijas.Publicidad¿Dos tipos de violencia vicaria?Aunque el anteproyecto parte de la idea de que la violencia vicaria es una manifestación específica de la violencia machista, el nuevo delito que introduce en el Código Penal -según recoge el informe del CGPJ- no queda limitado únicamente a hombres que ejercen violencia sobre hijos e hijas para dañar a la madre. La redacción es más amplia y permitiría incluir también otras situaciones dentro del ámbito familiar. Algo que para el CGPJ supone diferenciar de facto entre conductas cometidas "en contextos de violencia de género o de violencia doméstica".En concreto, el Poder Judicial señala que la ley establece que "las personas sobre las que se puede cometer este delito" también serían "el cónyuge o persona que esté o haya estado ligada por una análoga relación de afectividad aun sin convivencia, que no sea mujer; los descendientes, ascendientes o hermanos por naturaleza, adopción o afinidad, propios o del cónyuge o conviviente; los menores o personas con discapacidad necesitadas de especial protección que con él convivan o que se hallen sujetos a la potestad, tutela, curatela, acogimiento o guarda de hecho del cónyuge o conviviente; o la persona amparada en cualquier otra relación por la que se encuentre integrada en el núcleo de su convivencia familiar".Una extensa lista que el CGPJ invita a revisar al considerar que "puede no guardar la debida coherencia con el bien jurídico protegido".Los temores de madres y expertasConviene recordar que la Asociación Mujeres Juezas de España (AMJE) emitió -en sus aportaciones al trámite de audiencia pública del anteproyecto de ley- un informe donde defendía que "si efectivamente consideramos que la violencia vicaria es una expresión de violencia de género", no basta con agravar penas cuando la víctima sea una mujer, sino que "se hace necesario tipificar de forma específica estos comportamientos".PublicidadOtro de los aspectos más relevantes del informe del CGPJ tiene que ver con la patria potestad, que es el aspecto que mayor repercusión mediática ha tenido. El anteproyecto prevé que pueda retirarse automáticamente cuando exista sentencia firme por delitos graves contra la vida, la integridad física o sexual de hijos e hijas o contra la madre.Precisamente sobre esta cuestión se ha pronunciado Ana María G. Lupión, presidenta de la Asociación Mujeres libres-Mujeres en Paz, impulsora de los Encuentros Estatales VVVI sobre violencia vicaría y violencia de género institucional, en el año 2022, tras desarrollar la campaña Mamá está Castigada. Lupión valora positivamente que "un hombre condenado por violencia de género le sea retirada la patria potestad", aunque advierte de que el texto podría seguir dejando fuera a muchas víctimas. "Nos mantenemos a la espera del borrador final del anteproyecto, que estamos muy pendientes", señala en declaraciones para Público. Y añade que "parece que vuelve a quedar un vacío legal muy preocupante para todas aquellas víctimas de violencia de género que siendo víctimas durante años, no se haya podido demostrar que lo son, por falta de investigación sobre sus casos". "En la mayoría de los casos, cuando no se ha acreditado la situación de violencia machista de pareja y por tanto la situación de violencia que sufren también los hijos de la víctima por el hecho de ser sus hijos, ha sido por falta de investigación y por los sesgos de género y estereotipos que permean todo el procedimiento e informes desde que las mujeres acuden a los primeros servicios de protección a las víctimas", sostiene. La trabajadora social insiste en que la violencia vicaria "es imposible de visibilizar si no se incorpora en los operadores jurídicos los conocimientos en perspectiva de género, de infancia y de derechos humanos". "Hay cientos de casos que no se ven, no se investigan o aún teniendo pruebas manifiestas de maltrato no se interpretan adecuadamente, dejando en la más absoluta 'indigencia en materia de protección' a las víctimas madres y sus hijas e hijos", añade. Buena parte del debate jurídico actual gira precisamente en torno a esa cuestión. Es decir, cómo escuchar y proteger a niños, niñas y adolescentes dentro de los procedimientos judiciales. El anteproyecto, en este sentido -tal y como recoge el CGPJ- modifica asimismo varios artículos para reforzar su derecho a ser escuchados sin que exista un límite rígido vinculado a la edad o a la llamada "suficiente madurez". Algo que también delimita la reforma de la ley de protección ala infancia, recientemente aprobada, impulsada por el departamento de Sira Rego.Propuestas más allá de la vía punitivaPrecisamente esta misma semana se presentó en Canarias una Guía para madres que sufren violencia vicaria e institucional, impulsada por la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género. El documento reúne testimonios de madres supervivientes, aportaciones de expertas y recursos de acompañamiento.PublicidadLa publicación recuerda que, desde que comenzaron los registros oficiales en 2013, 68 niñas y niños han sido asesinados en nuestro país por sus padres o por las parejas de sus madres en contextos de violencia machista. El informe del CGPJ llega, así, en medio de un debate mucho más amplio sobre cómo responder desde todos los niveles y ámbitos institucionales a la violencia vicaria sin reducirla únicamente a un endurecimiento penal. En los últimos meses distintas juristas y especialistas han advertido también sobre los riesgos de abordar el fenómeno exclusivamente desde lo que han denominado como fórmulas de "populismo punitivo", reclamando reformas de mayor calado estructural que logren establecer una adecuada coordinación institucional y evitar la revictimización de madres y criaturas.Las víctimas de la violencia machista y su entorno pueden pedir ayuda en distintos recursos activos todos los días de la semana y las 24 horas del día: el teléfono 016, el correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es y el canal del WhatsApp en el número 600 000 016.En una situación de emergencia se puede llamar al 112 o a los teléfonos de emergencias de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062) y, si no es posible hacer esa llamada, en caso de peligro existe también la opción de activar la aplicación ALERTCOPS, que envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.
La ley de violencia vicaria sigue generando desconfianza entre madres protectoras y expertas tras su paso por el CGPJ
El CGPJ se ha pronunciado sobre el anteproyecto impulsado por Igualdad para reformar el Código Penal, el Código Civil y varias normas más a fin de incorporar medidas frente a este tipo de violencia...








