En una investigación destinada a cambiar el tratamiento de los cánceres de próstata avanzados, una nueva combinación de fármacos ha frenado la progresión de la enfermedad en hombres con tumores agresivos.Entre los pacientes que han recibido la nueva terapia, todos ellos con metástasis, el 77% mantenían el cáncer sin progresar a los tres años. Entre los pacientes que han recibido la terapia estándar, el porcentaje se ha reducido al 56%.La mortalidad a los tres años también ha sido más baja con la nueva terapia (22%) que con la terapia estándar (28%), aunque la diferencia aún no es estadísticamente significativa.El 77% de pacientes con metástasis mantienen el cáncer sin progresar después de tres añosLos resultados se presentan hoy en el congreso de la Sociedad Americana de Oncología Clínica que se celebra en Chicago, que con más de 40.000 participantes es el mayor congreso de cáncer del mundo. Se han publicado simultáneamente en la revista The New England Journal of Medicine .La nueva terapia combina dos fármacos que ya están aprobados en Europa y en Estados Unidos, lo que facilitará que se pueda adoptar con rapidez, informa Joaquín Mateo, jefe del Grupo de Cáncer de Próstata del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO) en Barcelona y uno de los seis miembros del equipo de dirección del ensayo clínico internacional. “Cambiará la manera en que tratamos el cáncer de próstata avanzado”, declara Mateo a La Vanguardia .Joaquín Mateo, jefe del Grupo de Cáncer de Próstata del Vall d'Hebron Instituto de Oncología (VHIO)REDACCIÓN / Otras FuentesUno de los dos fármacos es un inhibidor de hormonas masculinas como la testosterona, que impulsan la progresión del cáncer de próstata. Este producto, la enzalutamida, ya está aprobado para la mayoría de casos en que la enfermedad está avanzada.El otro fármaco, que es la gran novedad de la nueva terapia, provoca la muerte de las células tumorales con una estrategia llamada letalidad sintética. Se trata del talazoparib, que provoca un fallo en las células del cáncer que les impide sobrevivir.La clave está en que las células disponen de genes especializados para reparar su ADN. Estos genes pueden fallar cuando tienen mutaciones, pero las células aún disponen de la enzima PARP para reparar su ADN en estos casos. Si se ataca la enzima PARP con un fármaco como el talazoparib, y además hay daños en los genes de reparación, entonces los daños que se acumulan en el ADN llevan a la muerte de la célula.“Habrá que hacer un análisis genómico de todos los pacientes desde el momento del diagnóstico”, declara Joaquín MateoLos inhibidores de PARP solo son efectivos en pacientes con mutaciones en los genes de reparación del ADN, que representan el 25% de los cánceres de próstata metastásicos. Pero entre los diferentes subtipos de cáncer de próstata, estos son particularmente agresivos, y por lo tanto necesitados de tratamientos más eficaces.Con unas 6.000 muertes anuales en España, el cáncer de próstata es el tercero con mayor mortalidad en la población masculina después de los de pulmón y colorrectales, según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Teniendo en cuenta que uno de cada cuatro casos con metástasis tienen mutaciones en los genes de reparación del ADN, la nueva terapia puede estar indicada para más de mil hombres al año en España.“Habrá que hacer un análisis genómico de todos los pacientes desde el momento del diagnóstico”, declara Joaquín Mateo. De este modo, se podrá ofrecer el tratamiento con inhibidores de PARP a los pacientes que se pueden beneficiar de estos fármacos. “Probablemente este mismo año se actualizarán las guías internacionales de práctica clínica” para incorporar estos avances, añade el oncólogo del hospital Vall d’Hebron.En el ensayo clínico, iniciado en 2021 y que continuará hasta agosto de 2027, han participado 599 pacientes de 27 países con una media de edad de 70 años. La mitad ha recibido la terapia combinada de enzalutamida y talazoparib, mientras que la otra mitad ha recibido solo enzalutamida. España, con 55 pacientes, es uno de los países con más participantes.El efecto secundario más frecuente entre las personas tratadas con talazoparib ha sido anemia, que ha requerido una mediana de dos transfusiones de sangre por paciente a lo largo del tratamiento.Periodista de La Vanguardia especializado en ciencia y salud desde 1990. Coordinador del canal de información científica Big Vang. Colaborador de LaSexta, TV3 y RAC1. Ha sido miembro del Comité Científico Asesor de Covid-19 de la Generalitat de Catalunya
Una nueva combinación de fármacos mejora el tratamiento del cáncer de próstata agresivo
La estrategia puede beneficiar a más de mil hombres al año en España











