por Vera Martinella (Corriere della Sera)Actualizado Lunes,
junio
18:23Una nueva estrategia terap�utica est� llamada a cambiar el tratamiento est�ndar actual para los pacientes con carcinoma hepatocelular inoperable. Los resultados del estudio de fase III (la �ltima antes de la aprobaci�n de un nuevo tratamiento) EMERALD-3, presentados en el congreso anual de la Sociedad Americana de Oncolog�a Cl�nica (ASCO) que se celebra actualmente en Chicago, indican de hecho que la combinaci�n de una doble inmunoterapia junto con la quimioembolizaci�n puede ralentizar el crecimiento del tumor y prolongar la supervivencia de los pacientes. Objetivos importantes, sobre todo teniendo en cuenta que el c�ncer de h�gado sigue siendo hoy en d�a una patolog�a dif�cil de tratar, que a menudo se detecta tarde y, en consecuencia, con un pron�stico a menudo desfavorableSituaci�n actual: los tratamientos est�ndar hasta ahoraCada a�o se producen unos 800.000 nuevos diagn�sticos de c�ncer de h�gado a nivel mundial. De ellos, unos 6.500 se producen en Espa�a y en Italia rondan los 12.500. Cinco a�os despu�s del diagn�stico sobrevive de media el 22 % de los pacientes. El tipo m�s com�n de c�ncer de h�gado es el carcinoma hepatocelular (representa m�s de 8 de cada 10 casos), que a menudo se diagnostica en fase avanzada, cuando la intervenci�n quir�rgica, que podr�a ofrecer esperanzas de curaci�n, ya no es una opci�n viable. En etapas avanzadas de la enfermedad, aproximadamente el 30 % de los pacientes son candidatos a recibir tratamiento con TACE (quimioembolizaci�n transarterial). Este procedimiento de radiolog�a intervencionista bloquea el suministro de sangre al tumor y permite administrar quimioterapia o radioterapia directamente al h�gado. Durante m�s de 20 a�os, este ha sido el tratamiento est�ndar para personas con carcinoma hepatocelular inoperable, pero la enfermedad suele recidivar o diseminarse en los pacientes al cabo de un a�o del tratamiento, y actualmente no existen otros tratamientos aprobados para estos pacientes.El estudio EMERALD-3: un tercio sigue vivo dos a�os despu�s "En este contexto se inscribe el estudio EMERALD-3, que ha evaluado el r�gimen STRIDE, basado en un innovador enfoque de doble inmunoterapia con una dosis �nica de tremelimumab seguida de durvalumab en monoterapia", explica Lorenza Rimassa, profesora asociada de Oncolog�a M�dica en la Universidad Humanitas y responsable de Oncolog�a Hepatobiliopancre�tica en el Instituto Clinico Humanitas (IRCCS ) de Mil�n. "Los pacientes con c�ncer de h�gado aptos para la embolizaci�n necesitan urgentemente nuevas opciones terap�uticas para retrasar la progresi�n de la enfermedad y mejorar el pron�stico, y los resultados presentados en Chicago abren una v�a", a�ade Rimassa.El ensayo cont� con 760 participantes que se dividieron en tres grupos: uno tratado con STRIDE y lenvatinib (una terapia dirigida) m�s TACE (293 participantes); otro con STRIDE y TACE (175 participantes) y el �ltimo con el tratamiento est�ndar actual, TACE sola (292 participantes). "Los resultados indican que una �nica administraci�n de tremelimumab es, de hecho, capaz de dar un �impulso� a la respuesta inmunitaria, ofreciendo una mayor eficacia: casi uno de cada tres participantes sigue vivo y sin progresi�n de la enfermedad dos a�os despu�s del tratamiento. Se trata de un avance significativo asociado a una tendencia a la mejora de la supervivencia (con o sin la adici�n de lenvatinib)".Esperanzas de curaci�nEl r�gimen STRIDE, en combinaci�n con lenvatinib y TACE, ha demostrado una reducci�n del 30 % en el riesgo de progresi�n de la enfermedad o de muerte sin progresi�n, en comparaci�n con la TACE sola. Es probable que estos resultados cambien el tratamiento est�ndar actual y supongan un punto de inflexi�n para esta patolog�a: "El estudio EMERALD-3 pone de relieve el importante papel del r�gimen de inmunoterapia STRIDE en combinaci�n con la TACE, cuando la funci�n hep�tica no est� comprometida" —comenta Vincenzo Mazzaferro, catedr�tico de Cirug�a en la Universidad de Mil�n y director de Cirug�a Oncol�gica (hepato-gastro-pancre�tica) y Trasplante de H�gado en la Fundaci�n IRCCS Instituto Nacional del C�ncer de Mil�n . Y a�ade: "A la luz de estos resultados, es probable que sea significativo el n�mero de pacientes en los que el nivel de respuesta tumoral sea compatible con terapias que puedan conducir a la curaci�n, como la resecci�n del tumor o el trasplante. Cabe recordar que el mejor manejo del hepatocarcinoma, que con frecuencia complica un cuadro de cirrosis, requiere la colaboraci�n de diversos especialistas, que conforman los equipos multidisciplinares".Ocho de cada diez casos podr�an evitarseUn estudio reciente ha puesto de manifiesto que casi el 80 % de los c�nceres de h�gado pueden evitarse �nicamente mediante la prevenci�n: "La mayor�a de los casos, de hecho, se deben a factores de riesgo conocidos, como la infecci�n por los virus de la hepatitis B y C", recuerda Massimo Di Maio, presidente de la Asociaci�n Italiana de Oncolog�a M�dica (Aiom). "En los �ltimos a�os, sin embargo, se ha observado un aumento progresivo de los casos "no virales", es decir, relacionados con el sobrepeso y la diabetes o con estos factores y el consumo excesivo de alcohol, dado que la cirrosis hep�tica predispone a la aparici�n de esta neoplasia. Este cambio epidemiol�gico se debe al efecto positivo de la vacunaci�n contra el VHB, obligatoria en Italia desde hace m�s de 30 a�os, y a los tratamientos antivirales contra el VHC, que han reducido el riesgo de c�ncer".Por otro lado, sin embargo, algo lo ha hecho aumentar: los estilos de vida poco saludables extendidos en muchos pa�ses occidentales, especialmente la alimentaci�n excesiva y rica en grasas, el sedentarismo y el abuso de alcohol. "La vigilancia mediante ecograf�a hep�tica semestral de las personas en riesgo (es decir, con hepatopat�a cr�nica) permite diagnosticar el c�ncer de h�gado en una fase temprana, con intervenciones potencialmente curativas, y mejora la supervivencia", concluye Di Maio. "La inmunoterapia ya ha demostrado su eficacia en el estadio metast�sico, donde se ha convertido en el tratamiento de referencia. Los resultados del estudio EMERALD-3 son un ejemplo de la posibilidad de probar el uso de tratamientos que ya han demostrado su eficacia en la enfermedad avanzada tambi�n en estadios m�s tempranos, tal y como ha ocurrido en muchos tipos de c�ncer".











