Alberto Núñez Feijóo ha mostrado mucha voluntad en esta legislatura por tener presencia en Catalunya y el País Vasco para explicar su proyecto. Y esa presencia se va a acentuar en las próximas semanas en las que el PP trata de presionar a Junts y PNV para que den una paso más en su distanciamiento de Pedro Sánchez y acaben apoyando incluso una moción de censura que permita desalojarlo de la Moncloa en un momento en que el presidente del Gobierno se encuentra cercado por diversas investigaciones y juicios que afectan al PSOE y a su entorno.Según explican fuentes de Génova, tanto Catalunya como el País Vasco se van a convertir en territorios “prioritarios” para el partido porque ven margen de crecimiento electoral y, sobre todo, en la medida que el partido de Feijóo buscará interpelar al electorado de Junts y del PNV que no comparte el apoyo a un Gobierno de izquierdas en sus propios feudos.“Hay electorado que ha votado a PNV y Junts y puede ser gente de derechas que no quiere un Gobierno de izquierdas”, señalan en la sala de máquinas del PP, que, además, creen que hay “una ventana de oportunidad” en un momento en que estos partidos están tratando de desmarcarse de Sánchez por la presunta corrupción pidiendo la convocatoria de elecciones, pero sin dar el paso definitivo. De hecho, fuentes populares señalan que han detectado que la “incomodidad” de Junts y PNV “no es la de siempre”. “Solo hay que ver las caras con las que entran en el Congreso”, añaden.Los populares buscan pescar en caladeros nacionalistas ante su negativa a hacer caer a Pedro SánchezLa vicesecretaria del PP Alma Ezcurra trató ayer de poner en evidencia la situación de ambos partidos, a los que advirtió que “la incomodidad ya no basta”. “Va a tocar elegir entre responsabilidad o complicidad”, afirmó Ezcurra. “Que quede muy claro, Sánchez solo va a dejar la Moncloa por dos caminos. Uno es convocando elecciones y otro es porque lo expulsen sus socios. Y como lo primero no parece que vaya a ocurrir, la solución está en manos de los segundos. Van a tener que levantar el teléfono y decirle al presidente ‘esto se ha acabado’”, señaló la dirigente popular en rueda de prensa.La presencia de Feijóo en Catalunya y País Vasco no es nueva. Sobre todo, en Catalunya, donde, según los datos recopilados de su agenda pública, ha estado en una decena de ocasiones en los doce últimos meses, una media de más de una visita por cada mes y medio. Y, en algunas de esas visitas, el líder del PP ha presentado algunas de sus medidas más importantes, como las de inmigración y las de vivienda. También es cierto que la gran mayoría de las visitas de Feijóo a Catalunya han tenido clave económica. En este sentido, el líder del PP estará este martes en las jornadas del Cercle d’Economia, donde mantendrá un diálogo con la presidenta Teresa García-Milà. Además de las visitas de Feijóo, también suelen acudir recurrentemente a Catalunya los vicesecretarios económicos del partido Alberto Nadal y Juan Bravo.El líder del PP ha visitado asiduamente Barcelona, pero no quita ojo ni a Girona –donde estuvo dos días en febrero, y en abril en Tarragona– ni a Lleida, que son las únicas provincias en las que, junto a Guipúzcoa, los populares se quedaron sin diputado en el 2023. En las otras 49 circunscripciones electorales, el PP obtuvo representación parlamentaria. Y en Génova creen que esos dos escaños que se escaparon por unos pocos centenares de votos fueron clave para que el bloque de la derecha (PP y Vox) no alcanzara la mayoría absoluta. En todo caso, el PP lleva sin obtener escaño por Girona desde el 2011, por lo que quieren multiplicar los esfuerzos para recuperar el asiento por una provincia que reparte seis escaños. Lleida distribuye cuatro y el PP no logra uno desde el 2016.En el País Vasco, las visitas han tenido menor protagonismo en el último año que en Catalunya, pero también es verdad que, en los últimos meses, ha habido un punto de inflexión en las relaciones de Feijóo y el PNV tras una llamada de Aitor Esteban. El líder de los populares y el de los nacionalistas vascos se reunieron en privado y, posteriormente, hicieron pública esa reconciliación. Sin embargo, ese paso no ha sido suficiente para que los nacionalistas vascos cambien de criterio y apoyen una moción de censura pese a que sí han endurecido el tono contra el Gobierno en los últimos días.Sea como fuere, el PP busca reforzarse en Euskadi y recuperar también el escaño por Guipúzcoa, que no se obtiene desde las elecciones de 2011. El comienzo de esa hoja de ruta es hoy, con la visita del secretario general, Miguel Tellado, en Bilbao.