El Desierto de Tabernas, situado al norte de la ciudad de Almería, es el único territorio oficialmente reconocido como desierto en Europa. Su localización entre las sierras de los Filabres y de Alhamilla lo aísla de las corrientes húmedas del Mediterráneo. Este aislamiento, unido a un clima extremadamente seco, ha dado lugar a un paisaje árido y fragmentado que no tiene equivalente en el continente. Gracias a ello, además, se convirtió en un plató natural perfecto para rodar westerns y grandes producciones de Hollywood.Un clima subárido que define el paisajeEl clima del desierto es mediterráneo subárido. Las precipitaciones anuales no alcanzan los 250 milímetros. Las temperaturas medias superan los 17 grados. La combinación de sequedad, insolación intensa y suelos margosos ha generado un territorio marcado por cárcavas, taludes, torrenteras y ramblas. Son formas propias de los denominados badlands, donde la erosión actúa con rapidez y deja al descubierto materiales blandos y antiguos fondos marinos. El resultado es un paisaje de aspecto desolado, que provoca en muchos visitantes una sensación de extrañeza y desconcierto.Un laboratorio natural para la geologíaEl Desierto de Tabernas es un espacio de gran interés geológico. En él se observan procesos erosivos activos y estructuras poco frecuentes en Europa. Destacan los microcráteres formados por el impacto de gotas de lluvia, las chimeneas de hadas, los surcos y regueros, los gullies y las sismitas. Estas últimas son capas sedimentarias deformadas por actividad sísmica en el momento de su deposición. También aparecen antiguos arrecifes fósiles y relieves singulares como el Cerro Alfaro. Todo ello convierte al paraje en un museo natural a escala real.Una flora que se adapta a la aridez extremaLa flora del desierto presenta un número elevado de endemismos exclusivos de esta zona andaluza. También incluye especies iberonorteafricanas y plantas raras a escala mundial. La vegetación ha desarrollado estrategias de supervivencia adaptadas a la aridez extrema.Una fauna diversa en un entorno hostilEl desierto es Zona de Especial Protección para las Aves, según destacan desde la Junta de Andalucía. La avifauna se concentra en las ramblas y en las paredes de los barrancos, donde encuentra refugio y lugares de nidificación. Entre las especies presentes se encuentran el vencejo real, el avión roquero, el roquero solitario y la grajilla. También destaca el camachuelo trompetero, propio de ambientes áridos, y diversas aves esteparias como el alcaraván, la ganga y la cogujada. La fauna incluye reptiles como la lagartija colirroja, la culebra de escalera y el lagarto ocelado. Entre los mamíferos aparecen el zorro, el conejo, el lirón careto y los dos erizos presentes en España, el moruno y el común.El 'Hollywood europeo': más de 300 películasEl Desierto de Tabernas es también un escenario cinematográfico de relevancia internacional. Desde la década de 1950 se han rodado allí más de 300 películas. Su luz, su clima estable y su paisaje árido lo convirtieron en un plató natural idóneo para los westerns europeos y para grandes producciones de Hollywood.En Tabernas se rodaron algunos de los títulos más influyentes del spaghetti western, como Por un puñado de dólares (1964), La muerte tenía un precio (1965), El bueno, el feo y el malo (1966) o Érase una vez en el Oeste (1968).Estos rodajes transformaron la economía local y dieron origen a poblados cinematográficos que aún se conservan.El desierto también ha sido escenario de grandes producciones de Hollywood como Lawrence de Arabia (1962), Cleopatra (1963), Conan el Bárbaro (1982), Indiana Jones y la última cruzada (1989) o Exodus: Dioses y reyes (2014).La continuidad de estos rodajes consolidó la imagen del desierto como un espacio cinematográfico único en Europa.