"Las empresas y fondos extranjeros con los que trabajamos nos reclaman más información sobre la situación política en España". Con esas palabras, un importante bufete especializado en la asesoría de inversiones foráneas explica a elEconomista.es hasta qué punto ya se ha hecho hueco, en la lista de principales preocupaciones de esos actores económicos, el vertiginoso resurgir de los escándalos de corrupción en nuestro país.Las consultas tienen que ver, sobre todo, con la capacidad que todas estas turbulencias tendrían para desestabilizar más el precario equilibrio que aqueja al Gobierno de Pedro Sánchez prácticamente desde las elecciones de julio de 2023. Pero hay "también mucho interés" sobre los posibles efectos económicos. No en vano la corrupción se hace de nuevo notar en España en medio de una situación geopolítica global impredecible, y una desaceleración inevitable de nuestro país después de varios años seguidos creciendo a tasas récord.
Es más, en lo que concierne a la inversión extranjera directa, en términos brutos, esta variable no afronta su mejor momento, con un descenso del 21,8% interanual al cierre de 2025, según los datos del Ministerio de Economía.
Puede sorprender la rapidez con la que dejan impronta en el ánimo de los inversores los efectos de casos que, como la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, han estallado hace poco más de una semana.











