Juan B. Ca�ellas Santiago de CompostelaActualizado Jueves,

mayo

11:11Hay sitios que se hacen famosos porque aparecen en una gu�a. Otros porque resulta imposible escapar de sus v�deos constantes en redes sociales. Y luego est�n los que crecen a otro ritmo, m�s lento y m�s dif�cil de fabricar. A golpe de recomendaciones, de clientes que vuelven y de conversaciones repetidas entre amigos. "�Probaste ya las trenzas?", "vete temprano porque vuelan", "pide caf� y qu�date un rato". As� fue creciendo Do�a B�rbara en A Coru�a, casi sin hacer ruido y con gente entrando y saliendo a todas horas.Durante mucho tiempo, el peque�o local de Alfonso Molina donde Yeli Andrade y Andr�s Guerrero levantaron el proyecto convivi� con colas a primera hora de la ma�ana y clientes acerc�ndose directamente a la vitrina para comprobar si todav�a quedaba alguna de aquellas trenzas de canela que han terminado convirti�ndose en uno de los dulces m�s buscados de la ciudad.Ahora, despu�s de casi cinco a�os funcionando en apenas 25 metros cuadrados, el negocio acaba de mudarse al n�mero 16 de Fern�ndez Latorre, donde han abierto Do�a B�rbara El Obrador, un espacio m�s amplio desde el que buscan aumentar la producci�n, incorporar nuevas piezas de boller�a y dar forma a una etapa que llevaba tiempo reclamando m�s sitio sin perder la esencia con la que empez� todo."La gente se asust� un poco al principio porque no hab�amos avisado con suficiente tiempo, pero entre todo el papeleo tampoco sab�amos exactamente cu�ndo iba a ser la mudanza", bromean. Aun as�, los clientes terminaron encontrando r�pido el nuevo local, guiados casi por el mismo aroma a mantequilla y caf� reci�n hecho que los acompa�� desde sus primeros d�as.Un �xito que fue creciendo alrededor del hornoLa mudanza llevaba casi dos a�os prepar�ndose, justo cuando empezaron a darse cuenta de que el proyecto estaba creciendo mucho m�s r�pido de lo que hab�an imaginado. Lo que hab�a nacido alrededor del caf� fue desplaz�ndose poco a poco hacia el obrador, hasta el punto de que ya necesitaban nueva maquinaria y m�s capacidad para seguir desarrollando elaboraciones propias. "Al principio �ramos mucho m�s cafeter�a, pero empezamos a hacer dulces caseros para acompa�ar el caf� y tuvieron tanto �xito que lleg� un momento en el que ya no pod�amos seguir avanzando all�", recuerdan.Las famosas trenzas de canela aparecieron, adem�s, casi por accidente. "Encontr� una receta por internet y empec� a hacer pruebas. Vimos que gustaban much�simo y poco a poco fui mejor�ndola", explica Andrade. Lo que empez� como una prueba termin� convirti�ndose en el gran s�mbolo de la casa.Las nuevas piezas de boller�a que han a�adido a la carta.CedidaEl nuevo obrador les permite ahora ampliar la oferta y jugar con elaboraciones que llevaban tiempo imaginando. Croissants, napolitanas de chocolate, piezas saladas y nuevas masas laminadas empiezan ya a convivir con los cl�sicos que hicieron conocido el negocio. "Poco a poco iremos ampliando tambi�n la carta", se�ala.El crecimiento tambi�n se nota puertas adentro. Durante mucho tiempo el proyecto funcion� pr�cticamente solo con ellos dos al frente, pero el aumento de la producci�n y el nuevo espacio han obligado a ampliar el equipo. "Queremos hacerlo bien y despacio. Mantener la calidad y la hospitalidad sigue siendo lo m�s importante para nosotros", resume Guerrero.La historia detr�s del nombreLa historia personal de ambos atraviesa adem�s todo el proyecto. Los dos son venezolanos e hijos de emigrantes gallegos y portugueses. Llegaron juntos a Galicia en 2015 y acabaron construyendo una cafeter�a inspirada precisamente en uno de sus planes favoritos antes siquiera de imaginar el negocio: sentarse tranquilamente a tomar un buen caf� acompa�ado de algo dulce."Era lo que m�s nos gustaba hacer en nuestro tiempo libre", recuerdan. A partir de ah� empezaron a formarse en el mundo del caf� de especialidad y entendieron r�pidamente que necesitaban complementar la idea con boller�a artesana hecha por ellos mismos.Andr�s prepara uno de los famosos caf�s de especialidad.CedidaIncluso el nombre funciona como una peque�a declaraci�n de origen. Do�a B�rbara est� inspirado en la c�lebre novela de R�mulo Gallegos, una de las obras m�s importantes de la literatura venezolana. "Quer�amos algo que tuviese significado para nosotros", resume Andrade.Ahora el proyecto cambia de tama�o y ampl�a horizontes, pero hay una escena que sigue exactamente igual que al principio. Cada ma�ana vuelve a repetirse la misma pregunta frente a la vitrina: si todav�a quedan trenzas.