El reloj molecular permite predecir la esperanza de vida y diferencias entre la edad cronológica y biológica de los individuos (Imagen Ilustrativa Infobae)El envejecimiento siempre intriga: no todos los cuerpos de los seres humanos siguen el mismo ritmo y la edad biológica puede diferir mucho de la edad que marca el calendario. Un grupo de investigadores, liderados por la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, presentó relojes moleculares que revelan las verdaderas huellas del tiempo en el cuerpo y permiten estimar la longevidad de manera precisa.PUBLICIDADLos resultados fueron publicados en la revista Nature. Los científicos identificaron firmas universales del envejecimiento y desarrollaron una herramienta capaz de predecir no solo la edad biológica, sino también la esperanza de vida en mamíferos. Un nuevo estudio de la Universidad de Harvard y otras instituciones presenta relojes moleculares que revelan la verdadera edad biológica en humanos y animales (Imagen Ilustrativa Infobae)El estudio estuvo liderado por Alexander Tyshkovskiy y Vadim Gladyshev, junto a investigadores de otras instituciones científicas de los Estados Unidos, Canadá, Alemania, Japón, Rusia y Suiza. Usaron muestras de seres humanos, roedores como el ratón doméstico y rata gris o parda, y macacos. PUBLICIDADA partir de los resultados se abre una ventana para estudiar cómo envejecen los organismos a nivel molecular y cómo podrían influir intervenciones futuras.Identificaron firmas universales del envejecimiento en más de 25 tipos de tejidos de distintas especies de mamíferos (Imagen Ilustrativa Infobae)Durante décadas, la investigación científica intentó entender por qué dos personas con la misma edad pueden presentar signos de envejecimiento tan distintos. Los relojes epigenéticos, que analizan modificaciones químicas en el ADN, fueron un avance, pero no reflejaban cómo cambian los genes según envejecemos.PUBLICIDADEl problema de fondo es la falta de marcadores moleculares fáciles de interpretar, universales y válidos para diversas especies y tejidos. Los investigadores destacaron que el envejecimiento no es solo una cuestión de años, sino de cómo se expresa el daño celular en cada organismo.Los investigadores que publican su estudio en Nature se propusieron crear relojes moleculares capaces de captar esa dinámica y anticipar la esperanza de vida con exactitud.PUBLICIDADEl mono macaco formó parte de las especies analizadas para crear relojes moleculares que miden el envejecimiento a nivel celularPara entender cómo envejece el cuerpo, los investigadores reunieron más de 11.000 muestras de tejidos de humanos, ratones, ratas y macacos. Analizaron más de 25 tipos de tejidos distintos para comparar cómo cambian los genes con la edad.Las muestras permitieron observar que, sin importar el órgano, muchas señales del envejecimiento se repiten. Esto significa que existen patrones comunes en los genes cuando los organismos envejecen, aunque cada tejido tenga funciones diferentes.PUBLICIDADEl equipo aplicó un método que agrupa genes según cómo cambian juntos. Llamaron a estos grupos “módulos de coexpresión génica”. En total, identificaron 28 módulos, cada uno con muchos genes que se activan o apagan coordinados según la edad o ciertos tratamientos.Los relojes moleculares que crearon permiten saber la edad real de los tejidos, más allá de los años del calendario. Según el estudio, estos relojes “capturaron la dinámica de la edad en todos los tejidos analizados”.PUBLICIDADLos relojes moleculares capturan el daño celular y la activación de genes vinculados al envejecimiento en tiempo real (Imagen Ilustrativa Infobae)Los resultados mostraron que cuando se envejece, los genes que participan en el daño celular, la inflamación y la muerte programada de células se activan más. En cambio, los genes que ayudan a reparar el cuerpo y a formar nuevos tejidos bajan su actividad con la edad.Estos relojes moleculares tienen una ventaja importante: muestran los cambios casi en tiempo real. Así, se podría detectar si una intervención, como un medicamento o un cambio en el ambiente, retrasa el envejecimiento a nivel molecular.PUBLICIDADEl equipo probó estos relojes en diferentes especies y tejidos. El método funcionó bien en todos los modelos, lo que abre la puerta a comparar el envejecimiento en humanos y animales de forma segura.El avance abre nuevas rutas para examinar el impacto de enfermedades, intervenciones y tratamientos sobre el envejecimiento biológico (Imagen Ilustrativa Infobae)Los investigadores comentaron que esos relojes moleculares podrían emplearse para examinar cómo los tratamientos, las enfermedades o el entorno cambian la velocidad con que envejecen los organismos.PUBLICIDADMás allá de las limitaciones, los científicos resaltaron que los relojes pueden ayudar a los investigadores a identificar qué procesos se modulan mediante intervenciones o enfermedades. En un artículo complementario en la revista Nature, João Pedro de Magalhães, científico portugués y profesor en la Universidad de Birmingham, Reino Unido, opinó que los marcadores identificados en el estudio “podrían ayudar a los investigadores a identificar qué procesos se modulan mediante intervenciones o enfermedades”, una medida valiosa que no es visible con los métodos actuales. Sin embargo, se necesita más investigación para entender exactamente cómo se relacionan estos biomarcadores con el envejecimiento y si son causas o simplemente subproductos del proceso.Expertos señalan la necesidad de futuras investigaciones para determinar si los biomarcadores hallados son causas o consecuencias del envejecimiento (Imagen Ilustrativa Infobae)La científica Ana Guerrero, investigadora Ramón y Cajal en el Instituto de Neurociencias de la Universidad de Barcelona en España, opinó sobre las potenciales aplicaciones del estudio publicado en Nature: “Estos hallazgos podrían tener aplicaciones relevantes en medicina preventiva, al permitir identificar de forma más temprana a personas con mayor riesgo de desarrollar enfermedades asociadas a la edad y refinar su seguimiento clínico”. También podrían ayudar a resolver uno de los grandes retos del campo: la ausencia de biomarcadores fiables para evaluar la eficacia de las terapias antisenescencia o antienvejecimiento en humanos. “Este estudio aporta candidatos prometedores en esa dirección”, afirmó Guerrero en diálogo con Science Media Centre España.Aun así, los resultados deben interpretarse con cautela -advirtió- ya que probablemente reflejan tanto mecanismos impulsores del envejecimiento como sus consecuencias. Propuso que se hagan estudios con personas que ya han cumplido los cien años.
Investigadores de Harvard diseñaron relojes moleculares que miden el envejecimiento en humanos y animales
Desarrollaron una herramienta capaz de predecir no solo la edad biológica, sino también la esperanza de vida en mamíferos. Cómo los resultados podrían usarse en intervenciones para prolongar la vida en distintas especies y tejidos











