A medida que envejecemos, aumenta el riesgo de enfermedades como el cáncer, los problemas cardiovasculares o los trastornos neurodegenerativos, pero la ciencia todavía no consigue explicar por qué algunas personas envejecen más rápido que otras pese a tener la misma edad. Ahora, un estudio internacional publicado en la revista Nature ha identificado biomarcadores universales del envejecimiento presentes en distintas especies de mamíferos.

La investigación, liderada por la Universidad de Harvard y realizada junto a científicos de Canadá, Alemania, Japón, Rusia y Suiza, ha desarrollado nuevos “relojes moleculares” capaces de hacer una estimación de la edad biológica y la esperanza de vida a partir del análisis del transcriptoma (el conjunto de moléculas de ARN activas en las células).

Los investigadores analizaron más de 11.000 muestras de tejidos pertenecientes a humanos, ratones, ratas y macacos, y en total estudiaron más de 25 tipos diferentes de tejidos, detectando patrones moleculares comunes entre especies y órganos distintos. Estos patrones permitieron identificar “firmas transcriptómicas conservadas”, es decir, señales biológicas del envejecimiento prácticamente idénticas entre mamíferos.