Los trabajadores del Consorci de Biblioteques de Barcelona han iniciado este martes una huelga indefinida para protestar ante la falta de progresos en el proceso negociador con el Ayuntamiento sobre sus condiciones laborales, y 37 de los 40 centros de la ciudad no han abierto; solo han mantenido su funcionamiento las bibliotecas de Collserola-Josep Miracle, la Canyelles- M. Àngels Rivas y la Joan Miró.Ya hacía semanas que las bibliotecas hacían un paro los sábados, en el marco de la negociación del proceso de adhesión al convenio del Ayuntamiento de Barcelona de los trabajadores del Consorci, una entidad mixta entre el Consistorio y la Diputación en que hasta ahora una parte de los trabajadores se rige según el convenio provincial y los demás según el municipal, con diferencias entre unos y otros que afectan, entre otros, a horarios y retribuciones.“Hemos hecho muchas reuniones pero no han sido productivas, porque no se hablaba de propuestas concretas”, denuncia la presidenta del comité de empresa y trabajadora de la biblioteca del Camp de l’Arpa, Montse Serra, que reconoce que cree que “la empresa quiere llegar a un acuerdo” y por eso mantiene las reuniones a pesar de la huelga, pero espera que proponga “soluciones reales, porque a veces lo que plantean no es viable”.Serra señala tres líneas rojas en las negociaciones: que el personal bibliotecario tenga los mismos derechos que el resto de trabajadores del Ayuntamiento; que el cambio de convenio no comporte un recorte en las retribuciones, y que las mejoras horarias lleguen a toda la plantilla, contrariamente a las propuestas que según explica se han hecho hasta ahora, y que tienen que ver también con la diversidad de bibliotecas que hay en la ciudad.Una de las líneas rojas es que las mejoras de conciliación horaria lleguen a toda la plantillaAdemás, apunta que “aunque cuando se inaugura una biblioteca nueva –como los últimos años la J.V. Foix de Sarrià o la García Márquez– se destina el personal adecuado, a menudo hay desajustes, porque cada vez tienen que asumir más tareas”. “Somos un centro abierto a la ciudadanía, pero nuestras funciones han crecido y en la actualidad somos un cajón de sastre asistencial, y más en un contexto donde todo el escudo social de la ciudad está vaga”, asegura Irene Lameiro, delegada sindical de CGT y miembro del comité, en referencia al conflicto que también afecta al Institut Municipal de Serveis Socials, la Oficina d’ Atenció Ciudadana y las guarderías. Para Lameiro, “hace falta un mejor reconocimiento de nuestra tarea, como la de tantas profesiones feminizadas que no están consideradas como haría falta, ni suficientemente remuneradas”, y eso también pasa por la creación de “protocolos contra las violencias, porque cada día nos enfrentamos a todo tipo de situaciones”. A pesar de la negociación en curso, Lameiro cree que habrá movilización toda esta semana, y especialmente el viernes, con una convocatoria en la plaza Sant Jaume durante el pleno municipal. Además, el próximo 5 de junio se ha convocado una huelga unitaria de las bibliotecas de Catalunya para defender algunas de las demandas compartidas en el sector.Desde el Consorci se señala que “el proceso de negociación colectiva continúa abierto, con el objetivo de avanzar en la adhesión al acuerdo regulador de las condiciones de trabajo del Ayuntamiento de Barcelona. Este acuerdo incluye, entre otras medidas, la reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales y la funcionarización de la plantilla”, y añaden que “las plantillas de Biblioteques de Barcelona se encuentran dimensionadas en el tramo medio-alto de los estándares establecidos para las bibliotecas públicas de Catalunya”. También dicen que sus trabajadores “no realizan un volumen de horas superior a lo que determina el marco normativo” del convenio de referencia. Además, recuerdan que en los últimos años se han incorporado 70 nuevos trabajadores y que, “con la finalización de los procesos selectivos en curso, en cuatro años la temporalidad se habrá reducido hasta el 3%”.El consorcio asegura que “las plantillas están dimensionadas en el tramo medio-alto de los estándares”Esto sucede en uno de los momentos más decisivos para muchos estudiantes para preparar los exámenes, especialmente la selectividad, los días 9, 10, y 11 de junio, pero las afectaciones van más allá de los alumnos, puesto que la actividad que se realiza en los centros es muy diversa, con clubs de lectura, cursos y presentaciones de libros como Li agradava l’estiu i no sabia dir per què (El Jardí), que Montserrat Margenat había programado en la Clarà este miércoles. La escritora de Sarrià explica que hasta el jueves pasado no le dijeron que no se podría llevar a cabo, aunque la ha podido trasladar a la Casa Orlandai, en su barrio.Redactor de Cultura. Autor de 'Febre amb gel (Fonoll, 2023) y 'Roger Mas. La pell i l'os' (Satélite K, 2011). Licenciado en Periodismo (UAB) y en Filologia Catalana (UB)