Las bibliotecas públicas de Barcelona han iniciado este martes una huelga indefinida diaria en uno de los momentos de mayor afluencia estudiantil del año. A pocas semanas de las pruebas de acceso a la universidad, la selectividad en Cataluña se celebrará entre el 9 y el 11 de junio, apenas tres equipamientos, de las 40 existentes en la red, han abierto sus puertas al público: Canyelles, Collserola y Joan Miró. La protesta, convocada por CGT e Intersindical, reclama mejoras laborales y la adhesión al nuevo convenio municipal y denuncian meses de negociaciones “sin avances” con el Ayuntamiento. El cierre de las bibliotecas ha obligado a muchos estudiantes a buscar alternativas de última hora para preparar los exámenes. Las salas de estudio municipales han registrado una elevada afluencia desde primera hora de la mañana. “He venido a la biblioteca porque en casa no puedo concentrarme y me he encontrado con las puertas cerradas”, lamentaba Laura, una estudiante que ha intentado acudir a la Biblioteca Joan Oliver, en el barrio de Sant Antoni, esta mañana.El Consorcio de Bibliotecas ha asegurado que, pese al cierre de la mayoría de los equipamientos, cerca del 70% de las bibliotecas no abiertas mantenían personal trabajando “a puerta cerrada”. Según la entidad, el proceso de negociación con los trabajadores “continúa abierto y activo”, con reuniones ya calendarizadas y conversaciones en marcha sobre nuevos horarios laborales y el refuerzo de las bibliotecas pequeñas y medianas para favorecer la conciliación de las plantillas.Laura, estudiante afectada por el cierre de los equipamientos, ha afirmado que las bibliotecas son su refugio de silencio en días de mucho ruido en su casa. “No tengo escritorio en mi habitación y, además, tengo un hermano pequeño que siempre me interrumpe cuando necesito concentrarme. No tiene la culpa, pero me desconcentra”, ha lamentado. Las bibliotecarias movilizadas, que en estos momentos del año amplían la franja horaria de atención ciudadana, han admitido el impacto que la huelga puede tener sobre la ciudadanía, especialmente en plena recta final del curso académico, pero han sostenido que la falta de avances les ha llevado a endurecer las protestas. “Las bibliotecas son espacios de estudio, refugios climáticos y puntos de acceso gratuito a internet fundamentales para muchas personas”, han señalado desde la convocatoria sindical. Los sindicatos, sin embargo, denuncian que las conversaciones llevan meses estancadas. En un comunicado, las trabajadoras critican que la propuesta del Ayuntamiento y del Consorcio “perpetúa el desprecio hacia el colectivo”, subrayan “la falta de conciliación” y “las condiciones laborales de un sector altamente feminizado”. También reclaman compensaciones similares a las que ya existen en otros servicios municipales con horarios especiales.El conflicto laboral se arrastra desde marzo y se intensificó en abril. Las primeras protestas comenzaron durante la semana de Sant Jordi, con paros parciales, y desde el 25 de abril la plantilla mantiene una huelga indefinida todos los sábados. Según los sindicatos, el cierre de equipamientos durante esas jornadas ha alcanzado el 92% de la red de bibliotecas.
Las bibliotecas públicas de Barcelona en huelga a las puertas de la selectividad: “En casa no puedo concentrarme”
Solo tres de las 40 bibliotecas de la red han abierto este martes al público mientras los sindicatos denuncian las negociaciones “sin avances” con el Ayuntamiento















