Carlos Sala
Barcelona
Actualizado a las 20:22h.
Richard Ford nunca se consideró a sí mismo un escritor político. Es más, un día un amigo suyo le preguntó si lo que escribía era realismo social y aquellas dos palabras juntas las sintió como un insulto. «No, no, qué va, contestaba a la ... defensiva. Nada más lejos de mi intención», explica Ford. Sin embargo, a medida que pasaba el tiempo, se dio cuenta de que toda novela tiene una dimensión política y que las suyas no eran ninguna excepción. Y es más, esa dimensión les otorgaba una riqueza que ni siqueira se había dado cuenta que tenían. «No soy uno de esos astutos comentaristas políticos, pero sí que soy muy bueno observando a la gente y escribiendo su comportamiento. Como decía Aristóteles, el comportamiento de las personas siempre contiene una dimensión política», cuenta en una rueda de prensa este martes en Barcelona.
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