Actualizado Martes,
mayo
12:15La India, Brasil, EEUU, China hace apenas un mes... y ahora Italia. De nuevo una decisi�n del juez Juan Carlos Peinado coincide con un viaje oficial de Pedro S�nchez fuera de Roma, una circunstancia que no pasa desapercibida para el Gobierno. El magistrado ha citado el pr�ximo 9 de junio en su juzgado a Bego�a G�mez en la causa en la que se investiga por cuatro delitos a la esposa del presidente del Gobierno, precisando que debe acurdir personalmente, sin que baste la presencia de sus abogados como en las �ltimas citaciones. Si no se presentan, advierte de que enviar� a las Fuerzas de Seguridad.La decisi�n ha cogido al jefe del Ejecutivo en pleno vuelo a Roma, donde este martes interviene en la Semana de la Nutrici�n de Roma, 'Seguridad alimentaria y nutrici�n bajo presi�n: consecuencias del conflicto en Oriente Medio', en la sede de la FAO, donde ha recibido un ba�o de masas, y ma�ana mi�rcoles se re�ne con el Papa en el Vaticano. En este desplazamiento no le acompa�a G�mez. Es la tercera vez que S�nchez se encuentra con el Sumo Pont�fice -las otras dos fue con el Papa Francisco- y s�lo en la primera acudi� acompa�ado de su esposa.A su llegada a la sede de la FAO, S�nchez ha sido preguntado por los periodistas, pero se ha remitido a la rueda de prensa que protagonizar� este mi�rcoles tras verse con el Papa. "Ma�ana hablaremos". El jefe del Ejecutivo ha proclamado en m�s de una ocasi�n p�blicamente la inocencia de su mujer, al igual que su hermano, una condici�n que siguen a d�a de hoy defendiendo en el seno del Gobierno. "La verdad se abrir� paso", proclaman en La Moncloa y en Ferraz.En su intervenci�n ha hecho una defensa encendida del multilateralismo, de la necesidad de organizaciones como la FAO, ha manifestado la necesidad de respetar el derecho internacional y ha censurado a quien empuja y lanza las guerras. Un discurso interrumpido en m�ltiples ocasiones por los aplausos de los asistentes, que le han despedido con una larga ovaci�n y gritos de "�Bravo Pedro!". Todos quer�an verlo salir y darle la mano. El l�der espa�ol, en un contexto donde potencias como EEUU ponen en cuesti�n el multilateralismo y retiran fondos de las agencias internacionales, en Roma ha despertado pasiones pol�ticas.El propio S�nchez, en un momento de la intervenci�n, ha sonre�do ante la imposiblidad de proseguir con sus palabras por los constantes aplausos. Una situaci�n de abrigo y satisfacci�n que contrasta con las dificultades que atraviesa en la pol�tica nacional.En plena tormenta por el caso Zapatero, donde en La Moncloa han pasado de defender su presunci�n de inocencia a apostar por la prudencia tras conocer el sumario del caso, y tras la �ltima citaci�n de Peinado a su esposa, la agenda internacional, un escenario donde se desenvuelve mejor y m�s a gusto, se convierte en un refugio para le jefe del Ejecutivo. A todo ello se suma el inicio del juicio en el que est� acusado su hermano, David S�nchez.Miembros del Gobierno consideran desproporcionada la decisi�n de Peinado de advertir que mandar� a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad si no acude a la cita. En el seno del Ejecutivo hab�a satisfacci�n con el informe de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) conocido este lunes sobre Bego�a G�mez, pues pese a que relataba que su empresa s� tuvo actividad comercial y pon�a el foco en el software, en La Moncloa se quedaban con la conclusi�n de que no se hallaron ingresos sospechosos en sus cuentas y que la "informaci�n bancaria" "concuerda" con sus "actividades profesionales".El viaje a Roma est� planteado para perfilar con el Papa los detalles de su visita a Espa�a entre el 6 y el 12 de junio, adem�s de exhibir sinton�a y alineaci�n con Le�n XIV en temas como la inmigraci�n, la inteligencia artificial o la defensa del derecho internacional. Precisamente ese desplazamiento a Espa�a, con el que el Gobierno est� volcado, ser� otro asidero, pese a que Peinado ha fijado la citaci�n de G�mez en el ecuador de la visita.Unos d�as antes, el 5 de junio, se desplazar� hasta Tivat, en Montenegro, por la cumbre UE-Balcanes Occidentales.En Roma, S�nchez aparenta tranquilidad y trata de proyectar una imagen de normalidad manteniendo su agenda. Este martes, adem�s de su intervenci�n, se re�ne con el director general de la Organizaci�n de las Naciones Unidas para Alimentaci�n y la Agricultura (FAO), Dongyu Qu; el presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agr�cola (FIDA), �lvaro Lario, y la directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Cindy McCain, en la sede de la FAO en Roma. Tambi�n mantiene un encuentro con representantes de empresas espa�olas e italianas, en la Residencia del Embajador de Espa�a ante la Rep�blica Italiana, en Roma.Con quien no habr� reuni�n es con Giorgia Meloni, primera ministra italiana. Fuentes gubernamentales explican que hab�a "voluntad" por ambas partes para que se celebrara el encuentro, pero que, a pesar de que S�nchez va a estar dos d�as en Roma, no ha habido opci�n de cuadrar agendas. Una reuni�n que se habr�a producido en pleno 'shock' por la investigaci�n a Zapatero.












