�Le detallar� el horizonte judicial de su esposa, citada por el juez Peinado en plena visita papal?Dir�n los malpensados que Pedro S�nchez se ha refugiado en su agenda internacional para huir del tsunami pol�tico causado por la imputaci�n penal de Zapatero por blanqueo de capitales, tr�fico de influencias, pertenencia a una organizaci�n criminal y falsedad documental. Lo cierto es que el viaje a Roma llevaba semanas agendado, si bien se pidi� una audiencia con Le�n XIV para resaltar la importancia que el Gobierno concede a su primera visita como Papa. Lo previsible es que sea una cita protocolaria, de apenas media hora, deber�a seguir los usos diplom�ticos. Pero si el Santo Padre le preguntase a S�nchez c�mo est� la Espa�a que visitar� en 10 d�as, �qu� le contestar�a el presidente del Gobierno? �Le hablar�a de la gran desafecci�n de los ciudadanos hacia buena parte de la clase pol�tica que parece cada d�a m�s alejada de la realidad cotidiana de la mayor�a de los espa�oles? �De c�mo su forma de gobernar ha generado la mayor polarizaci�n de la sociedad espa�ola en la historia reciente por puro tacticismo cortoplacista? �Del profundo malestar por la promesa rota de acabar con la corrupci�n con la que lleg� al poder en 2018? �Le comentar� los detalles m�s escabrosos del sumario judicial sobre el expresidente Zapatero, su asesor �ulico y negociador con los separatistas? �Tendr� el valor de condenar delante del Papa estadounidense, profundo conocedor de la realidad de una Iberoam�rica condenada a la pobreza por sus �lites, sobre el latrocinio de Venezuela, del que su Gobierno sigue guardando un silencio c�mplice y en el que, seg�n la investigaci�n policial, quien ha sido hasta hace unos d�as la referencia moral del PSOE tuvo un papel facilitador decisivo? Como en los c�rculos diplom�ticos est� mal visto hablar de pol�tica, es probable que la conversaci�n verse sobre la familia. De ser as�, �le comentar� S�nchez a Le�n XIV los problemas judiciales de su esposa, Bego�a G�mez, citada por el juez Peinado para el pr�ximo 9 de junio, en plena visita papal, para comunicarle la apertura del juicio oral en su causa? �Le dar� detalles sobre c�mo usaba la sede de la Presidencia del Gobierno y a parte del personal asignado para sus negocios particulares? �O preferir� comentarle los pormenores del juicio a su hermano David, que comienza este jueves en la Audiencia de Badajoz por haber sido beneficiario de la adjudicaci�n a dedo de un puesto p�blico que nunca ejerci�? Ser�a una conversaci�n muy inc�moda, as� que seguramente S�nchez busque puntos en com�n con la Iglesia, sobre todo en el plano social. Pero aqu� podr�a verse obligado a explicar al Papa c�mo su Gobierno ha impulsado una ley de eutanasia radicalmente opuesta a los postulados de la fe cat�lica, c�mo ha racaneado durante a�os fondos para los enfermos de ELA que quieren seguir viviendo, c�mo su ministra de Sanidad, M�nica Garc�a, ha obligado a las comunidades aut�nomas a crear listas negras de m�dicos que se acogen a su derecho de conciencia para no practicar abortos en un pa�s donde se realizan m�s interrupciones voluntarias del embarazo que nunca: 106.172 en 2024. O, tal vez, pueda explicarle por qu� ha utilizado pol�ticamente la regularizaci�n extraordinaria de inmigrantes ilegales, cuya defensa constituir� uno de los mensajes centrales de la visita papal, probablemente durante su estancia en Canarias, a riesgo de estigmatizarlos en vez de buscar antes un consenso pol�tico. O por qu� se aferra al poder sin tener apoyo parlamentario y a espaldas de lo expresado en las urnas por la mayor�a de los ciudadanos cada vez que se celebran elecciones desde 2023, incumpliendo las promesas de regeneraci�n que hizo. Visto lo visto, mejor ser� que le hable del tiempo.