No hay que descartar que, si el expresidente es procesado, S�nchez vuelva a decir que no sab�a nada.Como era de esperar, Pedro S�nchez no aclar� ayer cuesti�n alguna sobre los innumerables casos de corrupci�n que afectan a su partido, a su gobierno o a su familia. Despach� la condena de 24 a�os a Jos� Luis �balos por crear una organizaci�n criminal y otros delitos con un "yo no lo sab�a y nunca lo hubiera consentido" y defendi� con fervor al expresidente Rodr�guez Zapatero y a los dos miembros de su familia procesados, su esposa y su hermano. Tampoco hab�a que esperar ninguna asunci�n de responsabilidad pol�tica por el rosario de casos que afectan a sus camaradas y s� que utilizara su palabra favorita: resistir�. Responsabilidad y resistencia est�n en el mismo cap�tulo, la R, en el diccionario de la Real Academia de la Lengua, pero significan cosas muy diferentes. El l�der socialista sigue huyendo de la verdad y agarr�ndose al poder con la aquiescencia de sus socios y aliados, que amagan pero no ejecutan. No tienen incentivos para ello. Lo m�s relevante de la intervenci�n del presidente del Gobierno ante el pleno del Congreso es que ha unido su futuro pol�tico al de su antecesor imputado por la Audiencia Nacional. Aunque conociendo su historial, no hay que descartar que si Zapatero es finalmente procesado vuelva a decir que �l no sab�a nada, que se siente enga�ado y que realmente tampoco conoc�a tanto su vida privada.El debate de ayer en las Cortes fue calcado a todos los celebrados en los �ltimos a�os. Palabras vac�as de S�nchez negando la realidad, ataque furibundo del l�der de la oposici�n y respuesta m�s violenta todav�a del presidente acusando a N��ez Feij�o de todos los males del infierno. El tan manido "y t� m�s", que era interrumpido constantemente por los aplausos de un p�blico entregado a su l�der supremo; los mismos que aplaudieron a �balos cuando todav�a era uno de los suyos.En cuanto a los socios y aliados del Gobierno de coalici�n progresista, volvieron a escenificar un enfado 'ma non troppo', con la justificaci�n de que cualquier cosa es mejor a que gobierne la derecha. Lo de siempre. Tan solo Podemos y Junts pidieron la convocatoria de elecciones anticipadas (como el PP y Vox) ante el agotamiento de una legislatura en la que ni se gobierna ni se legisla. Pero fue m�s un gesto a la galer�a que una decisi�n firme de acabar con la situaci�n.El que s� hab�a sido muy claro dos d�as antes en un acto p�blico fue Felipe Gonz�lez, el primer socialista en llegar a La Moncloa, que se ha mostrado estupefacto por lo conocido por los dos camaradas que ocuparon posteriormente la Presidencia del Gobierno. Lo dijo muy claro: "S�nchez tiene dos opciones: dimitir o elecciones". Desde las filas del PSOE lanzaron al obediente Patxi L�pez a responderle y desacreditarle. La historia se repite una y otra vez.Ola antisanchistaPero la 'ola antisanchista' dentro de su propio partido va creciendo d�a a d�a, a medida que se confirman los peores augurios sobre la corrupci�n sist�mica en el PSOE y en las instituciones. La lista aumenta, aunque todav�a no lo suficiente como para dar un golpe de tim�n en Ferraz.Entre la sociedad civil, tambi�n crecen los cr�ticos con la deriva del sanchismo. Ayer se publicaba un interesant�simo art�culo de Adela Cortina, catedr�tica de �tica y miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Pol�ticas, titulado 'Salvar la socialdemocracia'. Dec�a, entre otras cosas, que "es preciso desacoplar la propuesta socialdem�crata de las siglas de un partido que en realidad no la defiende". M�s claro, agua.El presidente del PP, en su dura primera intervenci�n, afirm� que S�nchez era "el nexo pol�tico corruptor" de toda la mara�a de casos que est�n investigando y juzgando. Feij�o insisti� en la obligaci�n de acabar con una legislatura muerta y dejar hablar a los ciudadanos.Pero el l�der socialista le respondi� diciendo que la pregunta no es "por qu� no se va", sino "c�mo no vamos a seguir". Luego pronunci� un discurso preparado por la factor�a de contenidos de La Moncloa, destacando sus logros y denigrando las pol�ticas del PP. Utilizando la reiteraci�n "no es lo mismo", enfrent� sus actuaciones con las de la derecha. Una intervenci�n ingeniosa pero que a estas alturas solo convence a sus camaradas de partido que le deben el sueldo y a los aliados que quieren seguir cobrando el precio de su debilidad.Nada nuevo bajo el calor sofocante de Madrid. Una nueva sesi�n parlamentaria que no pasar� a los anales de las Cortes. Pero, frente a los delirios pol�ticos y negaciones de la realidad de S�nchez, la maquinaria de la Justicia sigue actuando de forma implacable frente a los presuntos casos de corrupci�n que asolan al PSOE. Cada semana surge una nueva noticia en los tribunales que acorrala m�s a un Gobierno que ya no puede hablar de "bulos, m�quina del fango y pseudomedios". Aunque sigue insistiendo en la existencia de una conspiraci�n para echarles del poder.El mayor nerviosismo estos d�as surge de la posibilidad de que algunos de sus camaradas investigados, procesados o condenados decidan "hacer un Aldama" y empezar a colaborar con la Justicia para evitar ir a prisi�n o reducir sus penas. Todas las miradas est�n fijas en Leire D�az, el propio Santos Cerd�n y, por supuesto, en Julio Mart�nez, 'Julito', amigo y presunto testaferro de Zapatero, llamado a declarar a mediados de julio.
S�nchez une su futuro pol�tico al de Zapatero e insiste en que resistir�
Como era de esperar, Pedro S�nchez no aclar� ayer cuesti�n alguna sobre los innumerables casos de corrupci�n que afectan a su partido, a su gobierno o a su familia. Despach�...














