El Ayuntamiento de Barcelona está desarrollando una nueva estrategia para frenar al grupo dedicado al alojamiento turístico ilegal más activo de la ciudad. La idea es conseguir penas de prisión contra sus responsales. Son los suecos peruanos, los reyes de las pensiones clandestinas. Esta trama básicamente alquila pisos amplios para dividirlos en habitaciones y subarrendarlas a través de las plataformas de un modo sistemático hasta que los propietarios logran echarlos. De un tiempo a esta parte sus supuestos cabecillas no están tan tranquilos.Los inspectores municipales añaden que en estos momentos este grupo controla al menos 66 pisos, sobre todo en Ciutat Vella y el Eixample. Y que los dos últimos lustros, en algún momento u otro, llegó a disponer de 220. Se trata de un negocio multimillonario. Las sanciones del Ayuntamiento nunca les amedrantaron. Los suecos peruanos son muy meticulosos. Unos testaferros alquilan los pisos y los subarriendan a otros que canalizan los pagos de los huéspedes mediante sociedades mercantiles. Entretanto, los anfitriones cuelgan los anuncios en las plataformas y gestionan las reservas. Los inspectores llevan años desenmarañando esta red para mostrar que los alojamientos detectados no son casos aislados, que constituyen toda una trama.“Uno está en Barcelona y otro en Letonia... y ahora sí que están nerviosos”, dicen personas vinculadas a esta tramaLa joya de la corona de los reyes de las pensiones clandestinas siempre fueron tres pisos de una finca de la calle Canuda, en el Gòtic. Los inspectores municipales detallan que alquilaron el primero primera en el 2017. Luego lo dividieron en varias habitaciones con al menos un par de camas cada una. El grupo aún daba sus primeros pasos. Al ver que algunos de sus miembros eran peruanos con pasaporte sueco, los inspectores le pusieron este sobrenombre. En el 2022, después de que se terminara el contrato, con otros testaferros, arrendaron de nuevo este piso. Muy pocos pisos turísticos ilegales tienen tanta historia. Los inspectores aún lo tienen subrayado, en sus listas de alojamientos irregulares en activo. Y en el 2023 estos multiinfractores se hicieron también con el principal primera y el principal segunda, donde también montaron varias habitaciones. El propietario lo denunció, pero su determinación no es como la del dueño de una vivienda y un despacho en la calle Cucurulla, también en el Gòtic.Los pesares de este propietario ilustran las tretas de los reyes de las pensiones clandestinas. En agosto del 2021 los alquiló a un sueco, aparentemente un expa t. Se trata en verdad de un inquilino fantasma, un cortafuegos administrativo, sobre quien caen las multas del Ayuntamiento. Luego este propietario vio que sus inmuebles devinieron en una pensión clandestina. Su inquilino fantasma abonó muchos meses, y cuando todo se enrareció otro testaferro cuyo nombre también figura en otros contratos de alquiler vinculados a este grupo pasó a encargarse de los pagos. En junio del 2024 dejó de hacerlos. El propietario recuperó sus inmuebles en octubre del 2024, tras gastar 9.000 euros en abogados, detectives, procuradores... Y encima le dejaron a deber 4.000 euros.El Ayuntamiento estima que este grupo controla al menos 66 alojamientos turísticos ilegalesAparentemente este grupo está dirigido por dos hermanos peruanos, pero su estructura no es del todo piramidal. Algunos miembros se espabilan y montan sus tinglados. Entretanto, otros ven cómo las multas caen sobre ellos. De ahí que después de tantos años los reyes de las pensiones clandestinas hayan dejado tras de sí muchos propietarios indignados, vecinos hartos... y también muchos colaboradores resentidos.Algunas personas implicadas en esta trama de diferentes maneras de estiman que en el 2024 y en el 2025 los ingresos generados únicamente por el tinglado de Canuda podrían haber sumado cerca de 1.400.000 euros. El infográfico sobre estas líneas está elaborado con estos cálculos. Son cifras orientativas que muestran principalmente lo lucrativas que pueden ser estas actividades. Los inspectores agregan que este grupo también montó otro tinglado en una finca de la calle Regomir, también en el Gòtic, donde también se hizo con tres viviendas. Según algunas de las personas implicadas, los ingresos generados por estos pisos los últimos años podrían rozar los 900.000 euros.Este grupo montó en la calle Canuda uno de sus tinglados más provechososMane EspinosaPero estas personas implicadas en esta trama muy celosas de su anonimato solo se refirieren a las actividades de 24 inmuebles entre los años 2019 y el 2025. Entonces estos subarriendos podrían haber generado ingresos sobre los diez millones. A los inspectores les consta que todos estos pisos fueron usados como alojamientos turísticos ilegales, y sospechan que al menos once pueden continuar en activo. Los inspectores añaden que de tanto en tanto estas actividades se tornan intermitentes.Supuestos miembros de este grupo suman ya unos 190 expedientes y 170 procedimientos sancionadores, y también más de siete millones de euros en multas. Sobre algunos testaferros recaen montantes de 800.000 euros, y sobre otros de 80.000. Son procedimientos en diferentes fases. Pero cuando el Institut Municipal d’Hacienda busca bienes embargables de estas personas no halla nada ¿dónde está el dinero?El grupo dejó un rastro de propietarios hartos, vecinos indignados... y colaboradores resentidosA finales de año La Vanguardia recogió indicios de que una parte podría estar en Letonia. En el 2023 dos de estos testaferros alquilaron un piso en Via Laietana. Uno de los colaboradores de confianza de los dos hermanos que supuestamente dirigen el grupo aparece en el contrato como fiador solidario. Luego este colaborador firmó el subarriendo del piso para explotarlo turísticamente en nombre de una sociedad cuyo apoderado era uno de los dos hermanos en cuestión. Esta sociedad dedicada en teoría a la gestión de instalaciones deportivas registró en el 2023 más de un millón y medio de euros en ventas. A principios del 2025 los inspectores abrieron un expediente sancionador a uno de los testaferros que firmó el alquiler de este piso. Entretanto esta sociedad hace ingresos en una cuenta en Letonia de uno de los dos hermanos, de 85.000 euros, 70.000, 50.000 y 15.000 solo en el 2024.Al final los inspectores se cansaron de poner multas que no llevaban a ninguna parte. A finales del 2024 enviaron a la Fiscalía y a la Agència Tributaria de Catalunya dosieres sobre los reyes de las pensiones clandestinas y los rusos que se hacen pasar por expats. Son miles de folios fruto de diez años de pesquisas, enlazando testaferros y pisos tras el rastro del dinero. El objetivo es conseguir penas de prisión y desterrar esta prácticas de la ciudad. Con estos dosieres el departamento de fiscalía de los Mossos preparó una causa para demostrar en el juzgado de lo penal que las actividades de estos grupos son más que infracciones administrativas, que constituyen delitos tipificados. Los inspectores destacan que el año pasado estas causas pasaron el filtro policial y arrancaron por fin las tramitaciones de las diligencias penales. Entonces el Ayuntamiento decidió personarse como acusación particular.También por aquellas fechas varios propietarios que arrendaron sus inmuebles a los suecos peruanos presentaron denuncias penales en tanto que entienden que fueron víctimas de un delito de estafa continuada agravada que les ocasionó un perjuicio económico. Además, este verano una muy elaborada denuncia anónima ante la Agència Tributaria de Catalunya fue transferida a la Agencia Estatal de la Administración Tributaria.Esta nueva estrategia está ya dando sus primeros frutos. Hace poco la Fiscalía ya denunció a cinco supuestos miembros de la banda de los rusos que se hacen pasar por expats. Los acusa de estafa continuada agravada y de pertenencia a grupo criminal. Los particulares que denunciaron a los suecos peruanos celebran que también arrancó la instrucción de la causa contra ellos. De hecho, agregan algunos de estos particulares, algunos de los supuestos miembros de esta organización ya fueron citados el año pasado, aunque la sesión fue aplazada. Problemas internos del juzgado en cuestión están demorando esta instrucción. Estos propietarios, sin embargo, están satisfechos con los pasos de la Fiscalía.Lee también“Ahora los dos hermanos que mandan sí que se están poniendo nerviosos”, dicen personas implicadas de diferentes modos en esta trama. “Ahora es que les están llegado requerimientos de Hacienda y todo ¡les están pidiendo papeles!”. “Siempre te decían tú firma tranquilo, que todo esto es legal, que no te va a pasar nada, que no meten a nadie en la cárcel por alquilar habitaciones a turistas...”. “Uno de los hermanos sigue aquí, en su piso de la Barceloneta, uno que tienen que lo flipas... que yo lo he visto apoyado en el balcón...”. “Y el otro está en Letonia, desde hace mucho, porque tenía allí una mujer y porque le da miedo venir a Barcelona”. “Y cuando viene su vuelo nunca aterriza en Barcelona, sino en otro sitio, y luego viene de otra manera”. “El ruso ese amigo suyo también estaba en Letonia, pero creo que se marchó. Ahora no sé dónde está”. “Algunos es que ahora quieren quitarse de en medio, desaparecer”.Imagen de un anuncio colgado en internet vinculado a esta tramaLVLas nuevas estrategias virtuales de los reyesPese a la presión de las administraciones, este grupo no desfallece. Ellos también adoptan nuevas estrategias. Últimamente hacen uso de la IA para que las fotos de sus anuncios no den pistas al Ayuntamiento de la dirección de sus alojamientos. Además, probablemente también para disimular sus actividades por estas latitudes, están empleando anfitriones con aparente residencia en Letonia y otros países. Pero los reyes de las pensiones clandestinas están viendo que su historia también está llamando la atención en ese país báltico. Una cadena de radio está ultimando un reportaje de investigación. Y a algunas plataformas de alquiler vacacional comienza a preocuparles que se les vea como una herramienta clave de estos grupos. Últimamente borran sus anuncios a cada rato. Ya no aguardan a que se lo pidan los inspectores. Y volverlos a colgar es cada vez más difícil. De hecho estos días desaparecieron unos cuantos. Y en estos paréntesis pierden varias reservas. Así que últimamente mueven todo el rato sus anuncios entre diferentes anfitriones a fin de no ser detectados.Nacido en Salamanca en 1974. Licenciado en Sociología por la Universidad de Granada. Máster en Periodismo Les Hueras de la Universitat de Barcelona. Premio Josep Maria Huertas Clavería en 2008 por su obra Mudanzas . Desde el año 2000 escribe reportajes en La Vanguardia , en su mayor parte sobre el ámbito local.
Barcelona trata de meter en la cárcel a los reyes de las pensiones clandestinas
El Consistorio intenta coordinarse con la Fiscalía para frenar de una vez al grupo dedicado al alojamiento turístico ilegal más activo de la ciudad







