Las investigación técnica del accidente ferroviario de Adamuz lleva semanas paralizada porque, cuatro meses y medio después del siniestro en el que murieron 46 personas, no ha sido posible todavía analizar las cajas negras de los dos trenes implicados ni tampoco analizar en laboratorio los fragmentos de vía y la soldadura del lugar mismo de los hechos. El último contratiempo, que todavía tiene que solventarse para que puedan avanzar las pesquisas, tiene que ver con la relación que la perita propuesta por los investigadores podría tener con Adif, lo que la descartaría para realizar en análisis de las cajas negras del Iryo y el Alvia.Según apuntan dos fuentes conocedoras de los trabajos de la CIAF, las pesquisas se mantienen en vía muerta debido a que la perita seleccionada para analizar el contenido de las cajas negras de los dos trenes ha sido recusada ante la jueza por una de las acusaciones, que impugnan su designación debido a la relación laboral que previamente habría tenido, bien con Adif o con alguna empresa subcontratada por el gestor de la infraestructura.De momento, la jueza de Montoro (Córdoba) que instruye la causa penal por el accidente debe decidir sobre esta petición de recusación. Mientras esto se resuelve, las fuentes apuntan a otro elemento necesario, que la Junta de Andalucía apruebe el presupuesto para llevar a cabo este peritaje.De la misma manera, tampoco hay "novedades" de los "análisis metalográficos" de los fragmentos de los carriles, incluidas las soldaduras, del lugar exacto donde se produjo el descarrilamiento y que también se consideran claves, por ejemplo, para resolver la duda base, de qué fue antes lo que rompió si el carril o la soldadura y si esta unía dos tipos de materiales de forma inapropiada o había algún error en ella.A pesa del retraso en la práctica de estas pruebas para la investigación de la CIAF, fuentes conocedoras de la misma indican que ya existen "hallazgos fiables" de lo que se ha podido analizar y que se trasladarán al Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) para avanzar en recomendaciones de cara al futuro. Informe inminente aún no publicado y "hallazgos"El último documento que publicó la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) data del 11 de marzo pasado. Allí se apuntó que la vía donde se produjo el descarrilamiento del Iryo que segundos después colisionó con el Alvia en la vía opuesta podría haberse producido hasta 22 horas antes del accidente, porque es cuando se detectó una caída de tensión compatible con la rotura. Desde entonces, el organismo no ha difundido ningún otro documento de conclusiones, a pesar de que fuentes cercanas a la CIAF apuntaban a finales de abril la inminencia de otro informe.Aquel documento no se ha publicado de momento debido a los retrasos en los trámites -en este caso de la instrucción judicial- que afronta la investigación técnica. Por parte de la CIAF y además de los "hallazgos" que se aportarán a la AESF para futuras recomendaciones, desde entonces la novedad fue la comparecencia de su presidente, Iñaki Barrón, en la comisión de investigación sobre la red ferroviaria del Senado, donde dijo que "todo apunta" al estado de la infraestructura -responsabilidad de Adif- a pesar de considerar que el accidente de Adamuz fue "fortuito con una carga enorme de mala suerte".Por su parte, la Guardia Civil también ha continuado su investigación judicial, con información que en buena medida se apoya sobre las explicaciones y pericia de los técnicos de la CIAF que, en ocasiones no han ocultado su malestar por filtraciones como la del informe del Instituto Armado donde el 28 de abril pudieron verse las primeras imágenes del interior del tren Iryo tras descarrilar.