Las pesquisas técnica y judicial están a la espera del volcado de las cajas negras de los convoyes de Adamuz
La información completa sobre las últimas revisiones a que fue sometido el tren de alta velocidad de Iryo que descarriló el domingo 18 en Adamuz (Córdoba) ha sido puesta a disposición de la investigación técnica sin defecto alguno a la vista. La operadora, que sostuvo desde el primer minuto que su convoy estaba recién inspeccionado por el fabricante y encargado del mantenimiento de su flota, Hitachi Rail, ha remitido las conclusiones de aptitud del tren a través de tres análisis de sistemas de seguridad y rodaduras. Esa unidad llevaba la referencia 6189 y cubría la ruta Málaga-Madrid el día de la tragedia.
Al informe remitido por Iryo a la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), al que también tiene acceso la investigación judicial, se suma documentación aportada por el gestor de la infraestructura Adif que permitió este lunes relanzar las pesquisas. La CIAF sufrió la semana pasada un parón a la espera de informes clave como los que hacen referencia a la soldadura, entre carril usado y nuevo, de la que se sospecha que saltó fracturada y ocasionó la salida de vía del Iryo.






